Todos los profesionales de la salud tienen en sus manos la vida de los pacientes. Es una responsabilidad muy fuerte para la que se requiere una extensa formación. Aunque a pesar de contar con los conocimientos suficientes en cualquier momento se pueden presentar diversos inconvenientes. Muchas veces ni siquiera son errores de los doctores sino una falta de comunicación al interior del consultorio y eso puede derivar en una demanda por negligencia médica.

En ese sentido, este tipo de situación siempre generan experiencias amargas que nadie quiere vivir aunque todos los del gremio están expuestos. Mientras que no solo se trata del daño en el momento sino que pueden causar afectaciones en tu prestigio que son irreparables y duran por siempre. También debes recordar que la instancia encargada de administrar estos casos es la Comisión Nacional de Arbitraje Médico (Conamed).

De igual forma, este tipo de situaciones pueden llegar a extenderse por meses y eso causa un desgaste mayor al habitual en el personal médico. Por eso lo ideal es siempre actuar de una manera adecuada para disminuir la probabilidad de que ocurra.

Si bien, en ocasiones las demandas por negligencia médica son injustas porque no se considera el ritmo de trabajo del médico ni las condiciones de los hospitales, siempre debes de estar preparado. Es por eso que a continuación te ofrecemos unos consejos esenciales que te serán de ayuda para este tipo de situaciones.

  1. Controla tu estado de ánimo; evita el coraje. Recuerda que el ambiente jurídico tal vez te sea desconocido, por lo que debes actuar con prudencia.
  2. Estudia el caso clínico que fue motivo de la demanda. Prepárate investigando literatura médica y pide la opinión de otros colegas con más experiencia acerca de temas jurídicos.
  3. No trates de persuadir al abogado demandante o a la persona que te demandó.
  4. Cuando te encuentres en el proceso de litigio, da respuestas cortas y concisas. Usa un vocabulario simple para que todos puedan entenderte y no se preste a malinterpretaciones.
  5. No inventes los hechos. Si tienes dudas ante o las preguntas, sólo responde que no te acuerdas.
    También es importante que narres y ligues los hechos de manera consistente; nunca interpretes los hechos.
  6. Toma en cuenta que el juez puede conocer los hechos médicos y conocer el expediente, así que evita decir probabilidades; en pocas palabras, no opines.
  7. Considera que los abogados demandantes tiene como objetivo hacer sentir mal al médico y provocar su enojo. Mantén la calma.
  8. Comprueba que cumpliste con la normatividad exigible, es decir, con la relación médico-paciente, consentimiento informado, expediente clínico, etc.
  9. Pide ayuda de abogados con experiencia en derecho sanitario.
  10. Siempre es bueno que estés respaldado con un seguro de responsabilidad profesional.