Dentro del campo de la salud existen distintas metas personales que todos tienen. Aunque lo cierto es que una de las más recurrentes es contar con un consultorio médico propio. Dejar de trabajar para otros y empezar un negocio es una aspiración que está presente en todos los emprendedores. No es algo sencillo pero tampoco debes pensar que se trata de algo imposible de conseguir. Aunque lo primero es conocer los múltiples aspectos que impactan antes de tomar una decisión de tal magnitud.

Adversidades que se deben enfrentar

Una de las mayores barreras más comunes es la económica. La apertura de cualquier clínica o consultorio requiere una importante inversión financiera. Se necesita comprar equipo especializado para montar el espacio con las necesidad que requieren los pacientes y que tú necesitas para realizar tus labores. Además también debes de pensar en el salario de todos tus colaboradores y en la renta del local.

Al mismo tiempo que analizas todo lo referente con el dinero también es necesario que te asesores en materia legal. Es un rubro que muchos médicos descuidan o dejan para el último cuando en realidad debería ser lo primero que contemplen.

En ese sentido, para poder abrir un consultorio médico es necesario cumplir con ciertos requisitos que establecen las autoridades correspondientes. En este caso se trata de la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris). Desde aspectos como las características del lugar hasta el llenado de expedientes clínicos están bien definidos.

Todos los documentos que debes conocer

Con respecto al punto anterior, son varias les leyes y normas que debes de leer para que tu espacio de trabajo cumpla con los requisitos que exigen las autoridades. En primer lugar está la Ley General de Salud que establece las bases y modalidades para el acceso a los servicios de salud. Lo ideal es que cualquier mexicano lea el documento al menos una vez.

De forma puntual para ti como profesional que desea abrir su propio consultorio, lo primero que debes hacer es consultar el Reglamento de la Ley General de Salud en Materia de Prestación de Servicios de Atención Médica.

Pero eso no es todo porque además existen varias Normas Oficiales Mexicanas (NOM) que tienen un impacto directo con tu trabajo. Aunque son muchas hay diez que debes de tener presente por su importancia y se trata de las siguientes:

NOM-004-SSA3-2012. Para manejo y conformación del expediente clínico.

NOM-005-SSA3-2018. Que establece los requisitos mínimos de infraestructura y equipamiento de establecimientos para la atención médica de pacientes ambulatorios.

NOM-027-SSA3-2013. Establece los criterios de funcionamiento y atención en los servicios de urgencias de los establecimientos para la atención médica.

NOM-017-SSA2-2012. Regula la vigilancia epidemiológica.

NOM-007-SSA2-1993. Atención de la mujer durante el embarazo, parto y puerperio y del recién nacido. Criterios y procedimientos para la prestación del servicio.

NOM-087-ECOL-SSA1-2002. Sobre salud ambiental, clasificación y manejo de residuos peligrosos biológico-infecciosos.

NOM-168-SSA1-1998. Destaca su importancia por estar dirigida a sistematizar, homogeneizar y actualizar el manejo del expediente clínico.

NOM-197-SSA1-2000. Que establece los requisitos de infraestructura y equipamiento de hospitales y consultorios de atención médica especializada.

NOM-024-SSA3-2012. Sobre sistemas de información de registro electrónico para la salud.

NOM-233-SSA1-2003. Establece los requisitos arquitectónicos para facilitar el acceso, tránsito, uso y permanencia de personas con discapacidad en establecimientos de atención médica ambulatoria y hospitalaria del Sistema Nacional de Salud.