La sobredosis son un reto para el sector salud en todo el mundo. La mayor parte de los gobiernos lo consideran una barrera en la lucha contra las adicciones y el narcotráfico. Sin embargo, el enfoque para superarla varía significativamente de país a país. Mientras en Noruega incluso se prestan facilidades para evitar efectos adversos, en Estados Unidos parece estar fuera de control.

Así lo demuestra un incidente ocurrido en el transcurso del fin de semana. De acuerdo con CNN, un episodio de sobredosis masiva ocurrió en la localidad de Chico, California. Se encontró que más de una docena de personas había consumido fentanilo, junto a otro fármaco. 12 pudieron ser transferidas a tiempo a hospitales de la zona. Sin embargo, una murió en la escena.

Un capítulo de la epidemia de sobredosis

Jesse Alexander, jefe del Departamento de Bomberos en Chico, afirmó que es el incidente más grande en la localidad desde hace años. El experto afirmó que, en un momento dado, hasta 6 personas recibían RCP a la vez. Aunque la mayoría de las víctimas pudo ser canalizadas a un hospital, una persona falleció en la escena. No se ha revelado el estado de los sobrevivientes.

De acuerdo el Departamento de Policía local, la sobredosis fue provocada por fentanilo. Sin embargo, las víctimas no consumían la droga por sí sola. La mezclaron con un fármaco desconocido, que aún no se logra identificar. Tampoco se informó en qué presentación o con qué método se ingirieron ambas sustancias. Además, dos oficiales que respondieron a la emergencia fueron internados poco después. Ambos declararon sentirse también bajo el efecto de la droga.

Actualmente, el lugar se considera una zona de materiales peligrosos. Las investigaciones sobre el incidente continúan en progreso. Las autoridades locales afirmaron que se pudo resucitar a las víctimas con naloxona. Este fármaco se utiliza comúnmente para tratar sobredosis, en forma inhalable o inyectable. Hace apenas un año que se añadió esta sustancia al equipo estándar de los servicios de emergencia en Chico

Poco después del incidente, el National Safety Council (NSC), reveló una serie de estadísticas. En ellas, se anota que es cada vez más probable morir de una sobredosis de opioides. De hecho, es más fácil fallecer por esta razón que por un accidente de automóvil. Otras causas de fatalidad con menor probabilidad son caídas, incidentes peatonales, ahogamiento y por quemaduras.