Existe una ironía dentro de la Medicina que suele ser frecuente en muchos profesionales de la salud. Se preocupan tanto por la atención de los pacientes y su bienestar que al final se descuidan a sí mismos. La consecuencia genera un círculo vicioso porque si no te sientes bien entonces será complicado que puedas atender de una forma adecuada a otras personas. Por tal motivo es necesario jamás olvidarte de tu propio cuerpo y mente porque las consecuencias se van a presentar de inmediato.

El trabajo que enfrentan los médicos siempre ha sido complicado por lo extensas de las jornadas y los incidentes que e pueden presentar en cualquier momento. Aunque ahora el panorama luce todavía más complicado por el estrés que enfrentan los encargados de atender a los pacientes. El riesgo a ser infectados no se puede ignorar y por eso es necesario reforzar las medidas preventivas dentro del consultorio.

Con lo anterior en mente, es conveniente que realices algunos cambios en tu vida personal y profesional para evitar que sufras de Síndrome de Burnout o alguna complicación similar. Al final, lo más importante es que nunca descuides tu salud por la de los pacientes. Ambas son igual de relevantes y eso no lo debes de olvidar.

Evitar trabajar cansado

Recuerda que si estás cansado no vas a tener el mismo rendimiento y eso incrementa la probabilidad de cometer errores. Dentro del consultorio eso impacta de diversas maneras y genera incomodidad e incertidumbre en los pacientes.

Considera que no todo es trabajo. Es correcto ser cumplido con los pacientes pero también debes respetar tus límites. Si tienes un horario de trabajo entonces lo debes de respetar y eso no quiere decir que no haya casos excepcionales de emergencia que puedan ocurrir en cualquier momento. Pero recuerda nunca abusar de tu propio cuerpo porque al día siguiente no vas a rendir lo suficiente y el cansancio se va a acumular. Después de una semana vas a estar tan debilitado que puedes presentar severos problemas de salud.

En ese sentido, lo ideal es que al salir de tu lugar de trabajo te olvides por completo de tus actividades laborales. No las encimes con tu vida privada porque cada una merece su propio tiempo y espacio.

Disfrutar el tiempo fuera del consultorio

Mientras te encuentres en tu hogar intenta relajarte y distraerte. Si estás con tu familia entonces habla con ellos y disfruta de su compañía. También puedes emprender algunas actividades de esparcimiento que sean benéficas para tu mente. Escucha la música que te gusta, ve alguna película o aprovecha para iniciar una lectura.

Otro punto a considerar es que la profesión que tiene la tasa de suicidio más elevada a nivel mundial es la del médico. Es una triste estadística que causa preocupación pero a la fecha no ha sido posible revertir. Los encargados de cuidar la salud de los demás tienden a descuidar su propia integridad y eso puede llegar a conducir a conclusiones mortales.

Tú eres tu principal paciente

En momentos como los que ahora vivimos, cuando la salud se ha convertido en el tema central, no te olvides que tu propia salud. El mismo interés que pones por los pacientes lo debes de aplicar en ti. Recuerda que se debe predicar con el ejemplo y los mismos consejos que mencionas durante las consultas los debes de llevar a cabo en tu vida diaria.

Mientras que durante la contingencia no se pueden realizar actividades al aire libre, dedica algunos minutos de tu día para realizar ejercicios sencillos en tu casa. Además de ayudar en tu estado físico también tienen un impacto positivo en tu salud mental.

Toma en consideración que un buen médico se cuida a sí mismo de la misma manera en la que cuida a sus pacientes. Es bueno ser responsable pero nunca dejes que tus impulsos provoquen que descuides tu propia salud.