Como médico, una de las principales cosas que tienes que saber manejar bien para así no acabar desbordado durante tu jornada laboral es aprender a ordenar tu agenda médica. De forma recurrente, el retraso en la atención en los pacientes, es algo que suele ocurrir y esto puede influir de forma muy negativa en el estado de ánimo de tus pacientes. Si quieres que esto no ocurra y no quieres ver infelices a tus pacientes, a continuación te vamos a ofrecer una serie de consejos clave para evitar los contratiempos y así tener tu agenda médica totalmente organizada.

Delega

Si tienes una clínica o empresa de salud que cuenta con diferentes áreas, debes aceptar que no será posible hacerte cargo de todas las actividades. Es importante, por tanto, que delegues tareas a las personas que creas adecuadas. Deberás asignar estas tareas de forma uniforme entre todos los empleados y no olvides de supervisar siempre para así evitar posibles errores.

Organización

Ser una persona organizada es la clave fundamental para que tu agenda médica esté bajo control. Con una agenda bien organizada vas a poder planear mejor tu tiempo y dedicarle el adecuado para la consulta y así cumplir con un cierto número de pacientes atendidos por día.

Debes saber también que, muchas veces, la falta de tiempo se debe a que no sabemos organizar nuestro tiempo. Así que intenta realizar una buena planificación para así tener una visión más amplia de tus prioridades ya que debes entender que no todas las cosas son urgentes. Lo ideal es que realices una lista con actividades en el orden de importancia y verás que, al final del día, habrás logrado conseguir un importante extra de tiempo.

Pásate a lo electrónico

Aunque seas reticente al uso de una agenda electrónica, una vez que la pruebes, seguro que pensarás por qué no la habías utilizado anteriormente ya que te ofrece muchos beneficios para ti y para tus pacientes. Por ejemplo, una agenda electrónica te va a permitir automatizar y organizar, de la mejor forma, los horarios de las consultas, significando, por tanto, un amplio ahorro de tiempo tanto para el paciente como para el médico.

Además, este tipo de agendas permite guardar toda la información de tus pacientes, lo que provoca que no acumularás ni desperdiciarás grandes cantidades de papel, lo que puede conllevar a la pérdida de datos de esos pacientes.