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El motivo de todas las visitas a tu consultorio de los pacientes es porque tienen alguna dolencia o malestar. Por eso, a través de una revisión en la que apliques todos tu conocimientos debes de identificar el origen del inconveniente. Mientras que si se trata de una cita de seguimiento debes de analizar el estado general de cada persona. Lo que no cambia es que al final necesitar redactar la receta con las recomendaciones específicas para cada caso.

El proceso se repite con cada uno de los visitantes de tu consultorio, pero debes asegurarte de llevarlo a cabo de la mejor manera posible. En caso de no ser así se pueden generar múltiples problemas como un mal seguimiento del tratamiento e inclusive una confusión al momento de comprar cada uno de los fármacos mencionados.

Hasta hace algunos años, una de las principales complicaciones era la redacción de las recetas médicas y de manera convencional se criticaba la letra del médico. Hoy eso ya no ocurre porque prácticamente todas son redactadas a computadora e impresas. De cualquier manera, existen otros detalles que debes cuidar para proteger a tus pacientes.

En ese sentido, debes asegurarte de que todas tus recetas cumplan con los siguientes elementos para evitar confusiones en los pacientes. Una palabra mal escrita puede afectar por completo a tus indicaciones generales.

Escribe los nombres completos de los medicamentos

Es algo que puede parecer obvio, pero es lo primero que debes de recordar. Los nombres de los fármacos debes ir completos y sin abreviaturas. Para ti es sencillo identificar cada uno, pero no olvides que los pacientes no son expertos en salud. Inclusive es una forma de evitar confusiones con los encargados de las farmacias para asegurar que despachen el fármaco indicado.

Evita confusiones en dosificación

Uno de los errores más frecuentes en cuanto a la dosificación se produce cuando las unidades de medidas son confusas. Como ejemplo se encuentran los miligramos y los microgramos porque ambos son distintos, pero si los abrevias pueden parecer lo mismo.

Una situación similar ocurre con la duración del tratamiento indicado. Al usar abreviaturas en la frecuencia de administración si escribes “3xd” puede ser interpretado por el paciente como días o como dosis.

Recuerda que en cuestión de dosis, una falla de este tipo puede ser mortal. Para evitar este tipo de confusiones es preferible que las medidas también las escribas sin abreviaturas.

Dosis, vía y duración del tratamiento

La receta debe incluir de forma clara la dosis de cada medicamento, la vía de administración y la duración del consumo de cada uno. Además no es suficiente con escribirlo, sino que debes hacer una explicación sencilla al paciente al final de la consulta y preguntar si todo quedo claro. En caso de alguna duda es necesario que repitas con detenimiento las indicaciones. De esta forma evitas posibles errores en el consumo de los fármacos y fomentar una correcta adherencia al tratamiento.

Nombre completo del médico y cédula profesional

De manera obligatoria toda receta médica debe incluir tus datos personales como nombre completo y cédula profesional. De no hacerlo puedes tener problemas legales y además el paciente no podrá comprar medicamentos controlados porque le van a negar la venta.

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