Para lograr atender a los pacientes dentro de un consultorio se requieren de años de preparación en la universidad. La formación es indispensable porque te va a brindar los conocimientos mínimos necesarios para detectar las enfermedades y dolencias en las personas. Aunque un inconveniente es que las materias no abarcan todos los aspectos que se presenten en el campo profesional. La relación personal es uno de ellos y en el cual debes poner mucha atención.

En ese sentido, muchas veces los médicos cometen equivocaciones de forma involuntaria. Nunca es su intensión pero algunos descuidos pueden llegar a provocar la incomodidad de los pacientes. Si eso te ocurre inclusive puedes provocar que los demás no quieran regresar contigo. Por eso es conveniente que te asegures que cualquiera de los siguientes errores no se presente en tus consultas.

No saben escuchar

Cuando un paciente acude contigo debes propiciar el ambiente para escucharlo y posteriormente hablar tú. Es necesario que exista un diálogo abierto para fomentar una verdadera comunicación. Por lo tanto, nunca lo interrumpas mientras te relata lo que le ocurrió porque es un gesto mal visto. De igual forma, no todo se basa en escuchar sino que también debes de hablar lo suficiente durante la consulta. Siempre este tipo de detalles son los que marcan grandes diferencias.

No responden todas las preguntas del paciente

Para un paciente, un aspecto muy importante en cualquier consulta es que el médico le transmita seguridad. Por lo regular siempre hay preguntas durante la atención y es necesario que las respondas para lograr transmitir a la persona que tienes enfrente. En caso de que no sea así o evadas cualquier interrogante vas a quedar mal y puedes propiciar el final de una relación profesional.

No ofrecen un servicio con empatía

Una de las debilidades de los médicos es que pueden saber mucho pero no siempre saben cómo transmitir empatía. No es una cualidad fácil de desarrollar o que cualquiera pueda proyectar al instante, aunque con esfuerzo y dedicación tú lo puedes lograr. En ese sentido, lo peor que puede ocurrir es cuando el paciente piensa que el médico no es empático a propósito. Es cuando se rompe la relación y se vuelve muy complicado volver a ganar su confianza.

No muestran interés por el paciente

Desde el momento en el que el paciente ingresa al consultorio debes ofrecer un cálido saludo. Debes hacerle notar que durante los siguientes minutos será tu única prioridad. En caso de que muestres una actitud de indiferencia puede ser el inicio de una mala relación. Si tú no muestras respeto por el paciente es complicado que consigas ganarte su respeto.

No cuidan su imagen física

La imagen del médico es mucho más importante de lo que te imaginas. Aunque parezca un elemento superficial, tu apariencia física es un primer paso para ganarte la confianza del paciente o que no te tenga respeto. Cuando alguien llega a un consultorio y la persona que lo atiende muestra una imagen desaliñada e inclusive con la bata manchada, de inmediato surgen los prejuicios. Para evitar proyectar una imagen errónea de ti mismo, procura siempre mantener una apariencia pulcra.