Ingresar a una universidad para estudiar Medicina no es nada sencillo porque antes se deben superar diversas barreras. A la fecha se trata de una de las carreras más solicitadas y eso ha propiciado una alta demanda. Por lo mismo, cada año hay miles de aspirantes que son rechazados en todas las instituciones. Aunque si logras cumplir tu objetivo y ser uno de los elegidos es necesario prepararse a otros inconvenientes. Eso implica tener un estilo de vida completamente distinto por todas las exigencias que implica esta nueva etapa de la vida.

Desde la parte formativa los futuros médicos están expuestos a niveles elevados de estrés y ansiedad. En muchas ocasiones los profesores son demasiado exigentes y eso puede no ser del todo conveniente. Es por ello que llegan las primeras desveladas y los sentimientos de tristeza y desesperación. A veces son temporales pero en otros casos pueden volverse permanentes.

Ante esta situación hay un fuerte riesgo al que están expuestos todos los estudiantes de Medicina y es el Síndrome del Impostor. De hecho es más frecuente de lo que te imaginas porque un estudio publicado en la revista Family Medicine afirma que nueve de cada 10 alumnos lo desarrollan. Algunos de ellos lo superan al poco tiempo pero en otros se extiende a su etapa profesional.

¿Y qué es el Síndrome del Impostor?

Antes de avanzar es necesario conocer las señas principales de este problema. Se manera simple se utiliza para describir a las personas que no logran atribuirse sus propios éxitos y logros. Son quienes tienen una baja autoestima y asumen que todo lo positivo que pasa en sus vidas es por factores ajenos, coincidencias o suerte.

Por lo anterior, le tienen miedo al éxito y cuando llega asumen que será pasajero porque en cualquier momento ocurrirá algo que lo interrumpirá. Aunque sean personas capacitadas a nivel emocional no se sienten listas para triunfar.

Ahora bien, el estudio encabezado por la investigadora Susan Rosenthal analizó a 257 estudiantes de primer año de Medicina de la Universidad Thomas Jefferson. Lo que se obtuvo es que el 87 por ciento mostraban señas claras de sufrir del Síndrome del Impostor.

Motivos que lo propician

Mientras que a raíz de la insatisfacción también se desarrollan cuadros de ansiedad, depresión y agotamiento. Eso impacta de manera severa en la salud mental de los aspirantes a médicos.

En tanto que el trabajo afirma que dentro de las posibles causas del problema se encuentran las elevadas exigencias a las que son sometidos los jóvenes. En ocasiones son vistos como los responsables de la vida de los pacientes y eso genera que descuiden su propia integridad. Mientras que la alta competencia que persiste dentro de la carrera también provoca que no sean conscientes de los logros propios y piensen que son causados por factores externos y no por ellos mismos.

Y ahora, ¿tú has experimentado el Síndrome del Impostor o conocer algún colega que lo tenga?