Desde el pasado 13 de enero dio inicio la campaña de vacunación masiva contra la Covid-19. La intensión es aprovechar los insumos que recién llegaron para ser administrados lo más pronto posible. Además se crearon brigadas especiales para ser llevados a los mil 013 hospitales Covid-19 que existen en todo el país. Con el resguardo de elementos del Ejército y la Marina se han protegido las dosis para evitar problemas de robo durante el traslado. En tanto que elementos de salud fueron capacitados para hacer una correcta aplicación.

Comienza vacunación masiva en México

Gracias a lo anterior y de acuerdo con el subsecretario de Salud, Hugo López-Gatell, hasta el momento 329 mil 983 profesionales de la salud han sido vacunados. La estrategia ha sido calificada como exitosa y se prevé que antes de que concluya enero se haya inmunizado a todos los trabajadores que se encuentran en la primera línea de batalla.

Ahora bien, desde un inicio se afirmó que existía un requisito principal para tener prioridad y recibir la vacuna primero. Es obligatorio laborar en alguno de los hospitales Covid-19 y atender o tener contacto directo con pacientes infectados. Además de médicos también hay otras 10 categorías de trabajadores que están contemplados, como enfermeras, camilleros y radiólogos.

Abuso de poder e influencias

A pesar de todo lo anterior, se han presentado penosos casos de influyentismo para vacunar a personas que ni son médicos ni atienden a pacientes contagiados. Todo surgió a partir de que José Luis Rendón, jefe de Recursos Humanos de un hospital general del ISSSTE en Acapulco, subió a redes sociales un comprobante que mostraba que ya había sido inmunizado.

Gracias a su cargo fue que ordenó recibir la vacuna a pesar de que no es médico ni trabaja en un área Covid-19. Pero no se trata del único caso porque se identificó que otros cinco burócratas del mismo nosocomio también fueron inmunizados. Los otros funcionarios que hicieron uso indebido de sus cargos son la subdirectora administrativa, Liliana Hernández Pinzón y su chofer; el subdirector Médico, Oscar Escalera Del Valle; el jefe de mantenimiento, Alejandro Gómez Islas; y el de servicios generales.

Por su parte, de acuerdo con el ISSSTE, todos serán cesados de inmediato y se asegura que no se permitirán más casos similares o abusos de poder. Aunque por desgracia esta situación ya se había presentado previamente con un directos del IMSS que buscó prioridad para vacunar a sus familiares.

Además de ser un acto ilegal también resulta injusto que mientras existen médicos que sí hacen su trabajo y todavía no son vacunados, otras personas recurran a este tipo de acciones indebidas para protegerse.

De igual forma, se mantiene la controversia acerca de la posibilidad de vacunar a personal médico de hospitales privados que atiende a pacientes infectados. Se ha garantizado que todos tendrán prioridad pero no se ha mencionado una fecha en específico para comenzar la inmunización en ese sector.