El aumento de la esperanza de vida ha generado un incremento en los casos de Alzheimer en México. Un punto importante es que esta condición neurodegenerativa ya no puede abordarse como un problema aislado o una consecuencia inevitable de la vejez, sino como una crisis silenciosa con profundas repercusiones clínicas, económicas y sociales.
De acuerdo con el Instituto Nacional de Salud Pública (INSP) se estima que hay alrededor de 1.3 millones de personas con este padecimiento. La cifra representa entre el 60% y 70% de todos los diagnósticos de demencia. Aunque a la fecha no hay una cura, la parte fundamental es el diagnóstico oportuno para empezar con el tratamiento indicado lo más pronto posible.
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El recorrido del paciente con Alzheimer en México
Acerca de este punto, la coalición Acción Juntos Recordamos alertó sobre dos obstáculos que prolongan el recorrido de las personas con Alzheimer en México: el 70% de los médicos de primer contacto reportan tiempo insuficiente para la consulta y el 40% señala no tener claridad sobre las rutas de derivación para pacientes con sospecha de deterioro cognitivo, cifras provenientes del Instituto Nacional de Geriatría (INGER).
Estos hallazgos cobran especial relevancia a la luz del documento “El Recorrido del Paciente con Alzheimer en México”, una iniciativa de Acción Juntos Recordamos que analiza las barreras que enfrentan pacientes y familias desde la aparición de los primeros síntomas hasta la atención especializada.
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¿Cuánto tiempo tarda un paciente antes de ser canalizado con un especialista?
El análisis muestra que muchas personas pueden permanecer entre dos y cinco años en el primer nivel de atención antes de ser referidas a un especialista. Durante ese tiempo, los síntomas suelen confundirse con signos normales del envejecimiento, mientras que las consultas, de apenas 15 a 20 minutos, limitan la posibilidad de detectar oportunamente el deterioro cognitivo.
“La trayectoria de una persona con Alzheimer no comienza con el diagnóstico; comienza mucho antes, cuando aparecen los primeros cambios y una familia busca respuestas. Si el sistema no cuenta con tiempo suficiente para escuchar, evaluar y orientar, se pierden oportunidades valiosas para actuar de manera temprana”, señaló la Mtra. Laura Cortés, vocera de Acción Juntos Recordamos y vicepresidenta de Alzheimer México.
La coalición destacó que estas barreras también ayudan a explicar por qué muchas personas llegan a los servicios especializados cuando la enfermedad ya se encuentra en etapas moderadas o avanzadas, lo que reduce las oportunidades de intervención temprana. Además, una vez realizada la referencia, los pacientes pueden enfrentar tiempos de espera de entre tres y seis meses para obtener una cita especializada, mientras que algunos estudios diagnósticos pueden tardar varios meses adicionales.
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Es necesario fortalecer el primer nivel de atención
Acción Juntos Recordamos señaló que fortalecer el primer nivel de atención es una de las acciones con mayor potencial para acortar el recorrido del paciente. Esto incluye mejorar la capacitación sobre deterioro cognitivo, implementar herramientas de detección temprana y establecer mecanismos de referencia más claros y funcionales entre los distintos niveles del sistema de salud.
La coalición reiteró que reducir los tiempos y obstáculos en la trayectoria de atención no sólo favorece diagnósticos más oportunos, sino que también permite que pacientes y familias reciban orientación, tratamiento y acompañamiento en etapas más tempranas de la enfermedad, mejorando su calidad de vida y reduciendo la carga sobre los cuidadores.
