Hasta el momento se han reportado poco más de 31 millones de casos confirmados y 967 mil defunciones por Covid-19 en el mundo. Pero además se encuentran las afectaciones a nivel económico y social. Tan sólo en el caso de México ha provocado la pérdida de más de un millón de empleos formales. Aunque si se consideran otros sectores entonces la cifra llega hasta los 10 millones. Mientras que de acuerdo con la Secretaría de Educación Pública (SEP), al menos dos millones de estudiantes han abandonado la escuela por culpa de la pandemia.

Las consecuencias ya son visibles pero podrían extenderse por un tiempo indeterminado. Por tal motivo, médicos y científicos de las universidades de Harvard, Princeton y Columbia participaron para desarrollar un modelo predictivo que fue publicado en la revista Science. A partir de distintos factores se enfocaron en determinar cómo será el desarrollo de la pandemia durante el siguiente lustro.

Se tomaron en cuenta factores la población mundial, el clima y elementos no farmacológicos para estimar el daño que podría sufrir el mundo. Aunque la variante más importante y de la que depende el futuro es el desarrollo de una vacuna y la efectividad que muestre. A partir de lo analizado obtuvieron cuatro posibles escenarios que puede enfrentar el mundo.

Pesimista

En primera instancia plantearon lo que ocurriría si no se consigue una vacuna que funcione. En este caso se toma en cuenta que las personas desarrollen inmunidad pero de corto plazo. De tal forma, para el 2025 se correría el peligro de que hasta el 21 por ciento de los contagios fueran de gravedad con un alto grado de mortalidad.

Complicado

En este segundo escenario también se considera lo que ocurriría en caso de no obtener una vacuna aunque con la diferencia de que las personas desarrollen inmunidad de largo plazo. Como consecuencia se estima que de todos los infectados el siete por ciento serían de gravedad.

Optimista pero limitado

Una tercera opción considera lo que ocurriría si se consigue una vacuna pero genera inmunidad a corto plazo. Hasta el momento existen varios proyectos en desarrollo pero se desconoce la duración de la protección que ofrecen. Es hasta el final de la fase 3 de ensayos clínicos cuando se podrá determinar si funcionan y el tiempo durante el que lo harían.

Si esto llega a suceder los científicos afirman que la pandemia se podría controlar de forma relativa. Aunque habría contagios, el riesgo de mortalidad disminuiría bastante porque os pacientes contarían con una opción.

Esperanzador

Finalmente, la última opción y la que se espera que ocurra es la que toma en cuenta la posibilidad de contar con una vacuna que genere inmunidad a largo plazo. Con base en el modelo predictivo, los casos severos de Covid-19 serían prácticamente inexistentes después del primer año en el que comenzara la vacunación masiva en el mundo. Y aunque habría algunos contagios, serían muy pocos y de una mortalidad mínima.