Bacterias del intestino estarían relacionadas con esclerosis múltiple

236

Una investigación del Brigham and Women’s Hospital (BWH), Estados Unidos, menciona que las bacterias que habitan el intestino podrían interferir de forma remota en la actividad de las células del cerebro cuya función se encuentra en el control de la inflamación y la neurodegeneración, tal y como se explica en la revista Nature Medicine.

Los investigadores hallaron evidencia de que los cambios en la dieta y la flora intestinal podrían influir en los astrocitos en el cerebro y en la neurodegeneración.

“Es la primera vez que sabemos que la comida tiene algún tipo de control remoto por medio de la inflamación del sistema nervioso central“, dijo Francisco Quintana, investigador en el Centro de Enfermedades Neurológicas en el BWH.

“Lo que comemos puede ocasionar que las bacterias que se encuentran en nuestro intestino produzcan moléculas pequeñas, algunas de ellas capaces de llegar hasta el cerebro. Esta situación abre un área que hasta el momento ha sido desconocida: cómo el intestino puede controlar la inflamación del cerebro” dijo  Quintana.

Trabajos anteriores habían sugerido una relación entre el microbioma intestinal y la inflamación del cerebro, pero se desconocía de qué manera los dos están relacionados y cómo la dieta y otros productos microbianos influyen.   

“Los déficit en la flora intestinal, en la dieta o en la capacidad de absorción de estos productos de la flora  intestinal o el transporte desde el intestino, pueden ocasionar problemas que colaboren en el desarrollo de la enfermedad”, dijo Quintana.