Bajos niveles de testosterona, cada vez más frecuentes entre hombres jóvenes

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Para muchos hombres la andropausia (la pérdida significativa de testosterona en sus organismos) se relaciona con una edad avanzada y un vigor reducido en múltiples aspectos, particularmente en el ámbito sexual. A pesar de ser una condición característica de los individuos maduros, cada vez más jóvenes parecen sufrir de padecimientos relacionados con una menor carga hormonal.

De acuerdo con Geovanni Espinosa, médico neuropático entrevistado por CNN, la reducción de testosterona comienza alrededor de los 40 años, con una disminución de 3 por ciento de la concentración de la hormona por año. Para los 80, la mayor parte de los hombres tendrán alrededor de la mitad del volumen que tenían en sus épocas jóvenes. Sin embargo, la pérdida de esta sustancia no únicamente responde al factor envejecimiento.

El experto apuntó que los bajos niveles de testosterona (y muchas de sus consecuencias, como la pérdida de líbido y la disfunción eréctil) pueden ser ocasionados por la salud sexual, el estado emocional, el nivel de energía, la condición genética, los hábitos nutricionales, los medicamentos que se estén tomando e incluso el estado de bienestar físico y mental general.

En términos generales, un hombre joven con un nivel de testosterona adecuado debería tener entre 270 y mil 30 nanogramos de la hormona en cada mililitro de sangre. Espinosa apuntó que, aunque no todos los problemas en la vida sexual de los adultos menores de 40 son a causa de una andropausia adelantada, sí es conveniente realizar estudios tempranos para determinar los niveles normales en cada caso y así saber cuándo se tiene una deficiencia temprana.

De cualquier forma, afirmó que se pueden hacer varios cambios en el estilo de vida que afecten los niveles de testosterona positivamente en hombres jóvenes. Por ejemplo, ciertas rutinas de ejercicio (como sentadillas o el levantamiento de pesas usando músculos de la espalda o las piernas) puede incrementar los niveles de la hormona en adultos menores de 40 años.

También mencionó las dietas bajas en grasas saturadas, periodos de sueño que permitan a los hombres estar dormidos entre 5 y 7 de la mañana (el periodo de mayor producción de testosterona), así como la integración de suplementos y medicinas especializadas.