Boston Medical publicó los resultados del primer Barómetro de Salud Sexual Masculina. Se trata de un estudio internacional de su tipo que fue realizado con información de las clínicas de la organización en España, México, Colombia y otros países donde tiene presencia. En esta ocasión estuvo enfocado en la disfunción eréctil porque es una condición que afecta a una gran cantidad de varones en el planeta.
“En Boston Medical, analizamos cómo viven la disfunción eréctil los hombres, cuánto tardan en pedir ayuda, qué hacen antes de ir al médico y qué les impide consultar antes. Queremos ayudar a prevenir, detectar los problemas a tiempo y encontrar el tratamiento adecuado para que más hombres puedan disfrutar de su vida sexual con confianza”, comentó la sexóloga Antonia Ruanova, de Boston Medical.
Resultados del Barómetro de Salud Sexual Masculina
Entre los resultados más relevantes del Barómetro de Salud Sexual Masculina para México se encuentra la elevada presencia de diabetes entre los pacientes que acudieron por disfunción eréctil. El informe señala que 41.2% de los pacientes en nuestro país con esta condición también tiene diabetes, la proporción más alta de los cinco países analizados.
En contraste, la prevalencia reportada fue de 15.5% en Colombia. El barómetro plantea que esta relación resulta relevante porque una erección adecuada depende, entre otros factores, de un correcto flujo sanguíneo y de la función nerviosa, elementos que pueden verse afectados por la diabetes.
España presentó otro perfil de comorbilidades: 37% de los pacientes con disfunción eréctil tenía hipertensión y 34.4% presentaba colesterol elevado, de acuerdo con los datos del informe. En Colombia, las cifras fueron menores: 22.7% para hipertensión y 23.3% para colesterol alto.
Estos resultados llevan a una de las conclusiones centrales del documento: una consulta por disfunción eréctil también puede representar una oportunidad para identificar problemas de salud que quizá no habían sido diagnosticados.
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Los hombres esperan años antes de pedir ayuda
Otro de los hallazgos más llamativos del Barómetro de Salud Sexual Masculina es el tiempo que transcurre entre la aparición de los primeros síntomas y la búsqueda de atención médica.
España registra la mayor demora, con una mediana de 36 meses, mientras que en México, Colombia, Perú y Ecuador la mediana es de 24 meses. Además, la franja de entre dos y cinco años concentra una proporción importante de los pacientes analizados.
La edad también parece contribuir a las diferencias observadas. Los pacientes españoles tenían una mediana de 58 años al acudir a consulta, frente a 54 años en México, 51 en Perú, 50 en Ecuador y 49 en Colombia.
El informe identifica a la vergüenza como una de las principales barreras para solicitar ayuda. Los testimonios incluidos de médicos de diferentes países describen pacientes que durante años atribuyeron el problema al envejecimiento, esperaron que desapareciera por sí solo o evitaron consultar por miedo al juicio de otras personas.
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Automedicación: un hábito que puede prolongarse
La segunda parte del Barómetro de Salud Sexual Masculina se concentra en el consumo de pastillas para tratar la disfunción eréctil. Entre los 3,570 hombres encuestados, 77% declaró consumir estos medicamentos sin haber recibido previamente un diagnóstico médico formal.
El problema no parece limitarse a un consumo ocasional. Casi seis de cada 10 hombres llevaban más de seis meses tomando pastillas, lo que, según el informe, muestra cómo una solución inicialmente considerada temporal puede convertirse en una práctica habitual.
Y pese al consumo prolongado, los resultados cuestionan la percepción de que estos productos resuelven por sí mismos el problema. 77.4% de los encuestados señaló que continuaba experimentando dificultades de erección de manera ocasional, frecuente o siempre; 14.1% dijo que los problemas ocurrían rara vez y solamente 8.5% afirmó no haber vuelto a presentar dificultades.
El impacto no termina en la función sexual
El Barómetro de Salud Sexual Masculina también pone énfasis en las consecuencias emocionales de la disfunción eréctil. Más de 90% de los hombres encuestados reconoció algún impacto en su estado emocional o salud mental. Entre las respuestas aparecen preocupación, estrés y una afectación profunda de la experiencia personal.
Este componente es importante porque convierte a la disfunción eréctil en un problema que puede afectar no solamente la vida sexual, sino también la autoestima, las relaciones de pareja y la calidad de vida.
Al mismo tiempo, existe una disposición considerable a buscar alternativas. Nueve de cada 10 hombres encuestados manifestó interés en explorar otros tratamientos, mientras que más de 60% mostró interés específico por opciones como las ondas de choque focales o las inyecciones intracavernosas.
