El cáncer colorrectal se ha consolidado como uno de los principales retos en materia de salud pública en México y a nivel global debido a su creciente incidencia. Tan sólo en la actualidad es el tercer tumor más diagnosticado y la segunda causa de mortalidad oncológica en el planeta.
Ante este panorama, cada 31 de marzo se conmemora el Día Mundial del Cáncer Colorrectal con el objetivo de hablar acerca de la enfermedad. A través de la comunicación y la información verídica es posible disminuir la cifra de víctimas mortales.
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Panorama del cáncer colorrectal en México
En el 2022 se registraron más de 16 mil nuevos casos de cáncer colorrectal y más de 8 mil defunciones asociadas a esta enfermedad, lo que la posiciona entre las principales causas de muerte por tumor en el país.
Aunque históricamente se ha asociado con personas mayores de 50 años, en las últimas décadas se ha observado un incremento sostenido en adultos jóvenes de 30 a 50 años, lo que está transformando el perfil epidemiológico de la enfermedad.
Este cambio ha llevado a especialistas a poner mayor atención en los estilos de vida de las nuevas generaciones y en cómo estos podrían estar influyendo en su aparición.
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Principales retos actuales
Uno de los mayores problemas del cáncer colorrectal en México es que cerca del 60% de los diagnósticos se detecta en etapas avanzadas debido a la falta de tamizaje rutinario y a la confusión de síntomas con problemas digestivos comunes. Esta detección tardía impacta directamente en el pronóstico de los pacientes.
De acuerdo con la American Cancer Society (ACS), cuando se detecta de manera oportuna —antes de extenderse a otros órganos— más del 90% de los pacientes puede aumentar su esperanza de vida.
En contraste, cuando se identifica en fase metastásica, la supervivencia desciende alrededor del 13%, lo que evidencia cómo el diagnóstico oportuno puede cambiar de forma significativa el tratamiento.
El tumor se origina por el crecimiento descontrolado de células malignas en el colon o recto. Puede desarrollarse durante 10-15 años antes de manifestar síntomas evidentes, lo que lo convierte en un proceso silencioso en fases iniciales.
“La prevención y la detección oportuna mediante estudios de tamizaje (colonoscopia a partir de los 45 años, o antes con factores de riesgo) son fundamentales para identificarla a tiempo y aumentar significativamente las probabilidades de tratamiento exitoso”, explica el Dr. Hugo Eustaquio Barreto, Gerente Médico de Oncología en Merck México.
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El cáncer colorrectal no es exclusivo de los adultos mayores
A diferencia de la creencia común, no afecta únicamente a los adultos mayores ni a personas con antecedentes familiares. Sólo entre 5% y 10% de los casos se asocian a síndromes hereditarios (como Lynch o poliposis adenomatosa familiar). La mayoría son esporádicos y están relacionados con factores ambientales y de estilo de vida.
En este contexto, especialistas advierten que los estilos de vida actuales podrían estar favoreciendo su aparición a edades cada vez más tempranas.
- Dietas ricas en carnes rojas y procesadas.
- Bajo consumo de fibra.
- Alta ingesta de alimentos ultraprocesados.
- El sedentarismo y obesidad.
- Tabaquismo y el consumo frecuente de alcohol.
A estos factores se suma que los síntomas pueden ser sutiles y confundirse con afecciones digestivas comunes, como hemorroides, cambios en los hábitos intestinales (diarrea o estreñimiento persistente), dolor abdominal, fatiga o pérdida de peso inexplicada. Por ello, los especialistas recomiendan no ignorar señales de alerta y acudir al médico ante síntomas que persistan por más de dos semanas.
El cáncer colorrectal en México ya no es una enfermedad exclusiva de personas mayores. Su creciente incidencia en jóvenes y el diagnóstico tardío continúan siendo desafíos críticos. Reconocer los síntomas y actuar a tiempo puede tener un impacto directo en la supervivencia y la calidad de vida de las personas.
