Como cada año, el 27 de julio se conmemora el Día Mundial del Cáncer de Cabeza y Cuello. El objetivo es crear conciencia entre la población acerca de este problema que a la fecha es muy poco discutido. Por lo mismo, al igual que ocurre con otro tipo de tumores, mientras más tiempo transcurre para su diagnóstico, las probabilidades de mortalidad son mayores. Además se debe recordar que es necesaria la valoración de un especialista para poder detectarlo a tiempo.

En ese sentido, Saludiario pudo conversar con el Dr. Miguel Ángel Álvarez Avitia, quien actualmente labora en el Instituto Nacional de Cancerología (INCan). Lo primero que comentó es que el cáncer de cabeza y cuello se suele presentar, en su mayoría, en personas de 50 años de edad en adelante. Pese a lo anterior, no se trata de un problema exclusivo de adultos mayores. Además tiene una ligera prevalencia en hombres que en mujeres.

Panorama nacional y mundial

Con respecto a su incidencia, representa el tres por ciento de los tumores sólidos. Aunque puede parecer una cifra mínima, el mayor inconveniente es su alta mortalidad. A la fecha se estima que la mitad de los pacientes van a fallecer al corto plazo, en especial porque en la mayoría de los casos se identifica al problema cuando ya se encuentra en una fase avanzada.

Aunque en México no existen cifras oficiales, se estima que cada año se detectan 4 mil 200 nuevos casos de cáncer de cabeza y cuello. Mientras que a nivel mundial, cada año se presentan alrededor de 650 mil nuevos casos. De ellos, por lo menos 300 mil van a derivar en decesos.

Tipos más comunes

A su vez, el médico oncólogo adscrito al INCan señala que los tipos de cáncer de cabeza y cuello más frecuentes son el de boca, que se presenta sobre todo en la lengua y el paladar; el de amígdalas o anginas y el de laringe.

De igual forma, comenta que durante los últimos años se ha observado un aumento en los casos a nivel mundial. Parte de la responsabilidad es por el estilo de vida y el incremento de algunos hábitos dañinos que tienen relación con esta enfermedad. Acerca de los principales factores de riesgo se encuentran el tabaquismo, alcoholismo, mantener una mala higiene bucal y el Virus del Papiloma Humano (VPH).

Por otra parte, agrega que cualquier tipo de anomalías en la garganta, lengua, paladar o encías es una señal de alarma. Se requiere de inmediato de una revisión a detalle, de preferencia de un especialista porque es la persona que cuenta con los conocimientos para descartar o corroborar la formación de tumores o el desarrollo de células cancerosas.

Finalmente, para su tratamiento existen varias opciones y todo depende del avance de la enfermedad y el criterio del médico. Las principales con quimioterapia y radiación, además de que el desarrollo de la medicina ha permitido elaborar fármacos inmunológicos de alta efectividad.