A lo largo del Siglo XXI el cáncer de piel se ha consolidado como una de las neoplasias más frecuentes a nivel global. Los motivos son muy variados pero algunos aspectos que han influido son el cambio climático y el aumento de la radiación ultravioleta. Al mismo tiempo, también influye la falta de una cultura sólida de prevención.
A diferencia de otros tipos de tumor que se desarrollan en el silencio de los órganos internos, la piel tiene una ventaja crucial: es visible. Por ello, la diferencia entre un susto menor y un desenlace fatal radica casi exclusivamente en la capacidad de observar, identificar y actuar a tiempo.
“La mayoría de los cánceres de piel no duelen y, por lo general, no provocan síntomas llamativos. Por eso es tan importante mantener la atención y realizar autoexploraciones de manera regular. Conocer qué es normal en tu piel es la mejor forma de detectar posibles problemas a tiempo”, señala el Dr. Kelvin Allenson, oncólogo del Hospital Houston Methodist.
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Principales señales de alerta del cáncer de piel
La señal de alerta más clara del cáncer de piel es cualquier cambio en dicho órgano, especialmente la aparición de un nuevo crecimiento o una llaga que no cicatriza. Aunque puede manifestarse de muchas formas distintas, hay algunas señales frecuentes a las que conviene prestar atención.
- Un nuevo crecimiento o lunar, o cambios en la apariencia de un lunar antiguo.
- Una llaga que no sana después de algunas semanas, o que parece cicatrizar y luego reaparece. Puede sangrar, supurar o formar costras.
- Una zona de piel de color diferente que se oscurece o cambia de tonalidad.
- Una mancha o protuberancia plana de color rosado, rojo o café que puede parecer una cicatriz.
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Tipos de cáncer de piel
Existen tres tipos principales y cada uno tiene características y patrones de crecimiento distintos.
- El carcinoma basocelular (BCC, por sus siglas en inglés) es el tipo más común de cáncer de piel. A menudo luce como un pequeño bulto brillante y redondeado, con apariencia perlada, cerosa o translúcida.
- El carcinoma de células escamosas (SCC, por sus siglas en inglés) es el segundo más frecuente. Puede presentarse como un bulto rojo y firme, una lesión elevada de tono rojo opaco o una zona escamosa que puede sangrar, provocar comezón o formar costras.
- El melanoma es menos común, pero es la forma más grave de cáncer de piel porque tiene mayor probabilidad de propagarse más allá de la piel. Puede verse como un lunar irregular y multicolor o como una nueva mancha oscura.
Los cánceres de piel están fuertemente relacionados con la exposición acumulada a los rayos UV a lo largo de la vida, incluida la luz solar y fuentes artificiales como las camas de bronceado.
Existe un tipo poco frecuente de cáncer de piel llamado melanoma lentiginoso acral, que aparece únicamente en las palmas de las manos, las plantas de los pies o debajo de las uñas. Este tipo no suele estar relacionado con la exposición a rayos UV y es la forma más común de melanoma en personas con piel oscura.
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¿Cuándo se debe acudir con un dermatólogo por cambios en la piel?
- Cualquier mancha que cambie, provoque comezón o sangre.
- La aparición de cualquier nuevo crecimiento.
- Cualquier zona o llaga que cicatrice y luego reaparezca.
Regla ABCDE
- A – Asimetría: una mitad de la mancha no coincide con la otra.
- B – Bordes: los bordes son irregulares, difusos o desiguales.
- C – Color: el color no es uniforme y pueden aparecer tonos negros, cafés, marrones claros, blancos, rojos o azules.
- D – Diámetro: la mancha suele medir más de 6 milímetros (aproximadamente el tamaño del borrador de un lápiz).
- E – Evolución: la señal más importante; significa que el lunar está cambiando de tamaño, forma, color o textura.
¿Cómo se diagnostica el cáncer de piel?
El diagnóstico comienza con una revisión detallada de la piel. El especialista puede utilizar un instrumento de aumento llamado dermatoscopio para identificar características sospechosas.
Si una mancha parece preocupante, el siguiente paso es realizar una biopsia para confirmar si hay células cancerosas. El médico tomará una pequeña muestra de tejido y la enviará a un laboratorio para su análisis.
Opciones para el tratamiento de este tumor
El tratamiento del cáncer de piel se personaliza y depende en gran medida del tipo de cáncer, la etapa en la que se encuentre y su ubicación. En muchos casos, cuando el cáncer es pequeño y se detecta a tiempo, la cirugía para retirarlo suele ser el tratamiento principal.
- Cirugía: métodos como la cirugía de Mohs (que consiste en retirar capas delgadas de piel hasta eliminar por completo el cáncer) o la cirugía de escisión (extirpación del tumor junto con un margen de tejido sano). Los carcinomas basocelulares, los carcinomas de células escamosas y el melanoma en etapas tempranas suelen curarse con procedimientos quirúrgicos menores.
- Tratamientos locales: crioterapia (congelación con nitrógeno líquido), curetaje y electrodesecación (raspado y destrucción de las células restantes mediante calor eléctrico), así como quimioterapia tópica.
- Tratamientos avanzados: para los cánceres de piel más agresivos o avanzados, las opciones pueden incluir inmunoterapia, quimioterapia sistémica y, en algunos casos, radioterapia.
Revisa tu piel de manera regular, familiarízate con la regla ABCDE del melanoma y no ignores los cambios, incluso los más pequeños. Y recuerda que la mayoría de los cánceres de piel tiene altas probabilidades de tratamiento exitoso cuando se detecta a tiempo.
