Caso clínico: Hombre desarrolla un edema escrotal masivo

Una ligera inflamación en el escroto que no fue atendida durante años provocó que el paciente desarrollara un edema escrotal masivo.

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El campo de la Medicina es demasiado amplio y a diario se escriben nuevas historias. No importa que desde hace siglos se han documentado casos porque siempre aparecerán nuevos que provocan sorpresa dentro del gremio. Tan sólo debes observar a los pacientes que atiendes a diario para identificar que siempre surgirá alguna situación que nunca habías visto.

Dentro de este tipo de casos poco comunes, en Panamá se presentó uno derivado de un aspecto tan simple como las revisiones médicas periódicas. A pesar de la importancia que tiene el acudir con un especialista de forma frecuente, existen algunas personas que se abstienen de hacerlo.

Crónica del caso

En este caso, el afectado fue un hombre de 43 años de edad. El paciente llegó a un hospital local con fiebre, taquicardias y fuertes dolores en la entrepierna. Al realizar la revisión, el equipo médico se sorprendió al descubrir que presentaba una severa inflamación en el escroto. La hinchazón era tan descomunal que llegaba hasta las rodillas. Pero eso no era lo único porque lo hombre también dos heridas abiertas en el escroto con líquido maloliente y purulento.

El diagnóstico del caso es que se trataba de un edema escrotal masivo. Los médicos que lo atendieron declararon que nunca habían visto una inflamación tan severa. Aunque al analizar más a fondo el caso y cuestionar al paciente se identificó que todo se originó al menos 30 años atrás.

El hombre declaró que desde que era adolescente comenzó a sufrir de una ligera inflamación en el escroto. Por pena nunca acudió con un médico ni le avisó a ninguno de sus familiares. La consecuencia es que la pequeña hinchazón comenzó a crecer hasta transformarse en un severo problema.

Por otra parte, los especialistas que lo atendieron detectaron que una hernia inguinal le había provocado un linfedema del escroto. Como nunca se atendió ni recibió atención médica, la inflación empeoró de forma gradual. El diagnóstico final fue que sufría de una gangrena de Fournier que requirió de varias cirugías para extirpar el tejido infectado.

Por lo pronto, después de varias intervenciones el paciente se reporta como estable y fuera de peligro. Lo cierto es que un problema de estas dimensiones se pudo evitar si el hombre hubiera acudido con un médico desde los primeros síntomas.