Aunque ha disminuido en intensidad, la pandemia se encuentra activa en gran parte del planeta. En el caso particular de México, ya se han reportado más de dos millones de personas infectadas. Para este tipo de situaciones lo más importante es atender lo más pronto posible a los pacientes. Aunque en realidad en cualquier momento se pueden presentar adversidades que obligan al personal médico a tener que actuar de inmediato. Así quedó demostrado con los especialistas del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE) y una complicación poco común.

En este caso, el evento tuvo lugar en el nuevo Hospital General “Tláhuac” de la Ciudad de México. Apenas fue inaugurado en diciembre del año pasado durante el momento más complicado de la emergencia sanitaria. Durante esta primera etapa se ha enfocado en atender exclusivamente a pacientes infectados. El objetivo es desahogar la alta ocupación de camas que prevalece en la capital del país.

Paciente infectado desarrolla complicaciones cerebrales

Al nosocomio arribó el pasado 28 de enero un hombre de 58 años de edad. El diagnóstico inicial es que estaba infectado con el virus SARS CoV-2 y eso le derivó una neumonía. Durante su estancia presentó pérdida de la conciencia súbitamente, por lo que requirió ser conectado a un ventilador.

Pero eso no fue todo porque tras su atención por un grupo de especialistas del ISSSTE, entre los que se incluyen neurocirujanos, se le realizaron estudios de tomografía. En ese momento se observó que presentaba una hemorragia en los núcleos de la base del cerebro, lo que le ocasionó una hidrocefalia.

Lo anterior ameritó someter al paciente a un procedimiento de urgencia. Mediante una cirugía de mínima invasión se le drenó la sangre acumulada para limitar al máximo los daños. Para eso se requirió la participación del jefe de Neurocirugía, Alejandro Monroy; el neurocirujano, Jesús Álvarez; el anestesiólogo, Cuauhtémoc Peralta, y la enfermera neuro-quirúrgica, Karen Cedillo.

Con base en los especialistas, la hemorragia había ocasionado presión a su cerebro y comprometió su funcionamiento. Eso implicaba posibles secuelas a largo plazo o inclusive la muerte de no haber sido tratado oportunamente.

Atención especializada de vanguardia

El procedimiento quirúrgico consistió en retirar el hematoma producto de la hemorragia a través de un orificio en el cráneo del tamaño de una moneda, con la guía de un ultrasonido en tiempo real, para extraer cuidadosamente los restos de sangre y evitar tocar estructuras importantes del cerebro.

Al final la cirugía fue catalogada como exitosa y ahora el paciente se recupera aunque ya está fuera de peligro. Mientras que el Hospital General “Tláhuac” del ISSSTE se mantiene abierto para recibir a pacientes infectados y ofrecer el servicio que requieran.