Una de las características más grandes de la Medicina es que jamás se termina de aprender. No importa si cuentas con años de experiencia porque siempre hay nuevo conocimiento que aparece y es necesario adquirir. En ocasiones es mediante cursos o seminarios que ayudan para conseguir una recertificación. Aunque también puede ser con la simple atención diaria a pacientes. Cada día es distinto a los demás porque la variedad de situaciones que se pueden presentar es infinita pero muy pocas veces ocurre algo similar al siguiente caso clínico.

Relato de lo ocurrido

La peculiar situación se originó en el Hospital de Santa Maria de Lisboa en Portugal. Ahí se recibió a una mujer de 26 años de edad que tenía nueve meses de embarazo. Se le brindó apoyo en todo el proceso para dar a luz a su bebé. En todo momento se guardaron los protocolos de seguridad e higiene necesarios por la Covid-19.

Después del alumbramiento y mientras la joven permanecía internada los médicos se percataron de un peculiar olor. No sabían de dónde provenía y eso propició que se realizaran varios exámenes. Fue hasta que analizaron a la madre que identificaron un líquido blanquecino que salía de una de sus axilas.

Probabilidad de que ocurra

Fue en ese momento que se comprobó que la paciente sufría de polimastia. Este término se utiliza para describir la existencia de más de dos glándulas mamarias en una persona. De acuerdo con el portal Scielo se estima que la incidencia entre la población general con esta condición oscila entre el 0.4 y el seis por ciento.

Se trata de una característica sumamente rara que se genera cuando el tejido mamario crece de forma ectópica por la cresta mamaria. Cuando esto ocurre la cresta mamaria se extiende desde el interior de la axila al pubis. Inclusive se ha llegado a documentar a mujeres que lactan por la vagina. En cualquiera de las situaciones es tan raro que la mayoría de los médicos jamás llegan a ver un caso clínico de este tipo.

Todo lo ocurrido en el hospital de Portugal fue reunido en un artículo que fue publicado en The New England Journal of Medicine. Ahí se indica que el caso de la paciente es benigno aunque existe un riesgo mínimo a desarrollar tejido canceroso.

Por lo anterior existe un equipo médico que se encuentra en revisión de la mujer. De momento no se ha tomado una determinación final pero no se descarta que a futuro sea necesaria una intervención quirúrgica para evitar posibles riesgos.

Mientras tanto la mujer solo ha manifestado un dolor muy ligero en la axila afectada. Con base en la literatura médica esta molestia debería dejar de manifestarse en unos meses cuando también desaparezca la secreción de leche.

¿Y dentro de tu experiencia clínica alguna vez has atendido un caso clínico poco usual?