¿Puede el chile ser la clave en el combate de la obesidad?

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La Encuesta Nacional de Salud y Nutrición (Ensanut) 2016 reveló que, con respecto a la situación que se vivía en 2012, México registró un aumento en la prevalencia de obesidad entre sus pobladores, fenómeno particularmente evidente en las zonas rurales del país. Como consecuencia de tan poco alentador panorama, investigadores jaliscienses han propuesto utilizar una molécula del chile como tratamiento contra la obesidad.

De acuerdo con expertos del Centro de Investigación y Asistencia en Tecnología y Diseño del Estado de Jalisco (Ciatej), la capsaicina, la molécula que le da su picor al chile, también puede inhibir la producción excesiva de adipocitos en el organismo. Sin embargo, Jorge Alberto Rodríguez González, investigador de la Unidad de Biotecnología de la institución, apuntó que la sensación de ardor de este compuesto lo inhabilita para aplicaciones terapéuticas.

La capsaicina es una molécula presente en el chile y ya estamos acostumbrados a esta sensación de ardor. Sin embargo, observamos que también puede tener otros usos, como alternativa para disminuir dolor o inflamaciones e incluso en herramientas como el gas pimienta, pero la sensación picante sigue presente.

Por esta razón, el equipo de trabajo del Ciatej, con el apoyo del Instituto de Biotecnología de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) ha trabajado durante 5 años en crear una molécula alternativa, basada en el compuesto del chile, para combatir la obesidad. La investigación ha llevado a la producción de una sustancia análoga, olvanil.

Además de reducir los niveles de grasa en los adipocitos, esta molécula derivada del chile también es capaz de de inhibir la producción de más células. Los especialistas de Ciatej sintetizaron el olvanil a partir de un proceso enzimático y después administraron el compuesto a ratas de laboratorio.

Trabajamos con ratones que tuvieron una dieta rica en grasa para producirles obesidad, después les administramos, vía oral, este análogo [del chile] para ver si la grasa acumulada disminuía con respecto a los [animales] que no se les suministraba. Descubrimos diferencias favorables en cuanto a la reducción de sus niveles de grasa, lípidos y glucosa en la sangre.

Los investigadores actualmente trabajan en la administración de recursos que les permitan realizar más pruebas preclínicas, encontrar mejores formulaciones y medir la toxicidad de este compuesto derivado del chile. Rodríguez González afirmó que este esfuerzo puede resultar en la producción de una alternativa farmacéutica para los tratamientos de obesidad.