La cirugía bariátrica es considerada una de las mejores intervenciones costo-efectivas para el tratamiento de la obesidad. Al mismo tiempo, es fundamental hacer énfasis en que no está indicada para todas las personas con exceso de masa corporal. Primero debe existir una revisión personalizada para verificar si el paciente cumple con los criterios o si es preferible intentar otra opción.
De igual forma, vale la pena mencionar que esta operación no ofrece una solución “mágica”. Desde antes de entrar al quirófano es necesario brindar una atención multidisciplinaria a cada paciente. Y después de la intervención se debe dar seguimiento en aspectos como la nutrición y el apoyo psicológico para garantizar que no haya un aumento inesperado de peso.
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La cirugía bariátrica NO es para todas las personas con obesidad
Durante su participación en el Congreso del Colegio Mexicano de Cirugía para la Obesidad y Enfermedades Metabólicas (CMCOEM), Lorena López Cervantes, Gerente de Nutrición en Medicina Metabólica, nutrióloga y especialista en obesidad y comorbilidades, destacó que uno de los errores más frecuentes es asumir que toda persona con obesidad es candidata inmediata a una cirugía bariátrica, cuando en realidad existen condiciones nutricionales y metabólicas que deben identificarse y corregirse previamente para disminuir riesgos y mejorar los resultados.
“Uno de los errores más comunes es pensar que la cirugía bariátrica es la respuesta inmediata para todos los pacientes”.
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La evaluación nutricional es fundamental antes del procedimiento
En realidad, una buena evaluación nutricional puede identificar condiciones que deben corregirse antes del procedimiento. Decir ‘todavía no’ también es una forma de cuidar al paciente y de aumentar sus posibilidades de éxito a largo plazo.
Durante años, la valoración nutricional preoperatoria fue considerada un paso administrativo previo a la cirugía. Hoy, la evidencia demuestra que se trata de una parte esencial del tratamiento.
Identificar deficiencias de vitaminas y minerales, corregir alteraciones metabólicas, evaluar la calidad de la alimentación e incluso detectar conductas que puedan comprometer la recuperación permite optimizar al paciente antes de la cirugía y reducir el riesgo de complicaciones posteriores.
La especialista explicó que no todas las contraindicaciones son definitivas. En muchos casos, un paciente que inicialmente no reúne las condiciones ideales puede convertirse en un candidato seguro después de recibir un manejo nutricional, médico y multidisciplinario adecuado.
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El éxito no depende sólo del cirujano
La obesidad es una enfermedad compleja y, por lo tanto, su tratamiento también debe serlo. Actualmente, los principales centros especializados promueven un modelo de atención donde cirujanos, médicos, nutriólogos, psicólogos y otros profesionales trabajan de manera coordinada para construir un tratamiento verdaderamente personalizado.
Este cambio de paradigma busca dejar atrás la idea de que la cirugía, por sí sola, resolverá el problema. En cambio, reconoce que el éxito depende de una preparación adecuada, una selección responsable del paciente y un seguimiento continuo después del procedimiento.
