Cofepris da “patadas de ahogado” en medio de la guerra Teva-Rimsa

675

En lo que parece ser el escándalo del año entre farmacéuticas, la israelí Teva Pharmaceutical Industries y la mexicana Representaciones e Investigaciones Médicas S.A. (Rimsa) han cruzado acusaciones y demandas, pues la primera denunció manipulación de registros de medicinas en un sistema de “fast track” con el que Rimsa presuntamente presentaba cierta información a la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) para luego producir medicinas con otras fórmulas, en cambio, la segunda asegura que ésta es estratagema para no cumplir con el contrato de compra venta firmado ante la Corte de Nueva York, en Estados Unidos, por 2 mil 300 millones de dólares.

Sin embargo, mientras la israelí asegura que nunca había visto una manipulación tan delicada y masiva, los fármacos de Rimsa aún siguen en las farmacias mexicanas (pues aunque no se han producido más, tampoco se han retirado los existes) porque Cofepris, a través de su titular, Julio Sánchez y Tepoz, ha dicho que primero hay que verificar “que esas inconsistencias o errores no se reflejen en la calidad del producto”.

En cambio, el Consorcio Mexicano de Hospitales (CMH) que agrupa a 36 nosocomios en 24 estados de la República, decidió tomar medidas preventivas y eliminar las medicinas de Rimsa de sus farmacias.

Así las costas, actualmente se escribe una historia en la que todos pierden: Teva su prestigio (además de la producción de medicinas por el cierre de la planta de Guadalajara, en Jalisco); Rimsa un jugoso negocio; los inversores confianza en las adquisiciones de este tipo; y los pacientes mexicanos la tranquilidad al saber que su salud podría estar en juego, pues los resultados de los análisis de Cofepris sobre más de un centenar de medicinas de Rimsa estarán listos hasta enero de 2017.

Sin embargo, la que se resiste a perder credibilidad y lucha para evitarlo es la Comisión, pues acaba de emitir un comunicado en el que asegura que las visitas de verificación y el análisis de 193 medicamentos de Teva-Rimsa están apegados tanto a la ley mexicana como a los más rigurosos estándares internacionales.

Cofepris destacó que, conforme a las recomendaciones de la Organización Panamericana de la Salud/Organización Mundial de la Salud (OPS/OMS), se inició con la revisión de los procesos de producción del laboratorio, “ al existir cambios en los funcionarios encargados de temas regulatorios”.

Sobre el espinoso caso que le ha valido críticas a la Comisión, por un lado al ignorar el presunto sistema de “fast track” que Rimsa habría usado durante años y, por el otro, por las acciones que aún falta por implementar a consecuencia de este caso, insistió en que:

El procedimiento continúa abierto y, al margen de la disputa comercial entre las dos empresas, la Cofepris aplicará de manera estricta los protocolos de actuación para efecto de determinar científicamente la posible existencia de irregularidades.

Recordó que el ejercicio de verificación en la planta de Guadalajara forma parte de su trabajo permanente de vigilancia y no tuvo que ver, al menos en principio, con los señalamientos hechos por Teva, pues su última visita, del 19 de septiembre pasado (para tomar más muestras de fármacos), se suma a las diez realizadas a estas instalaciones durante los últimos cinco años.

No obstante, desde que se destapara este asunto, la Comisión registró tres visitas:

  • 22  de junio: “Con el propósito de constatar que se mantuvieran los procesos de calidad”, durante la cual  se “detectaron inconsistencias en estudios de estabilidad así como productos fuera de especificación y diferencias con el sistema de control reportado a Cofepis”, por lo que se tomaron muestras de 124 medicamentos para su análisis.
  • 14 de septiembre: Para “dar seguimiento a dicho proceso de verificación”, que resultó en la “suspensión de actividades del laboratorio considerando que es necesario contar con elementos analíticos que garanticen la seguridad, calidad y eficacia de los medicamentos producidos”.
  • 19 de septiembre: “Para efecto de tomar muestra de 69 medicamentos más. Dichos  productos están siendo sometidos al análisis de laboratorio correspondiente”.

La guerra Teva-Rimsa va para largo y, sin duda, seguirá dejando “cadáveres”: prestigios, contratos, negocios, todos muertos, aunque la Comisión se niegue a salir dañada en este penoso asunto.