¿Cómo afecta la enfermedad de la tiroides al estado de ánimo de los pacientes?

Sí, la enfermedad de la tiroides puede afectar el estado de ánimo de tus pacientes, causando principalmente ansiedad o depresión.

Sí, la enfermedad de la tiroides puede afectar el estado de ánimo de tus pacientes, causando principalmente ansiedad o depresión. Generalmente, cuanto más grave es la enfermedad de la tiroides, más graves son los cambios de humor.

Si el paciente tiene una tiroides hiperactiva (hipertiroidismo), puede experimentar:

Nerviosismo inusual
Inquietud
Ansiedad
Irritabilidad

En el extremo opuesto del espectro, si tiene una tiroides poco activa (hipotiroidismo), puede experimentar:

Fatiga leve a severa
Depresión

Aún así, es poco probable que los síntomas emocionales como la ansiedad o la depresión sean la única evidencia de enfermedad de la tiroides.

La enfermedad de la tiroides generalmente se asocia con signos y síntomas como:

Aumento o pérdida de peso
Mayor sensibilidad a las temperaturas frías o calientes.
Cambios en las evacuaciones intestinales
Irregularidades menstruales

Relación entre entre la enfermedad tiroidea y los cambios del estado de ánimo

La relación causal entre la enfermedad tiroidea y los cambios del estado de ánimo se conocen desde hace unos 200 años. Caleb Hillier Parry, en 1825, fue uno de los primeros en documentar afectaciones nerviosas en pacientes con tiroides. Hoy existe un convenio médico de que los trastornos de tiroides inciden en el estado de ánimo.

Depresión

De acuerdo con un artículo publicado en 2012 en Journal of Thyroid Research, la enfermedad tiroidea desarrolla una serie de manifestaciones neuropsiquiátricas de por medio. La depresión es una de las más comunes, la cual puede llegar afectar a entre el 31 % y el 69 % de los pacientes (fluctúa con la edad y otras variables).

La depresión por enfermedad tiroidea también se acompaña de irritabilidad, disforia general, labilidad emocional e incluso deterioro de la concentración. Los casos de depresión en diagnósticos subclínicos de hipotiroidismo e hipertiroidismo son menos frecuentes, de manera que estos guardan relación con la gravedad del diagnóstico.

No es infrecuente que los pacientes busquen ayuda para tratar la depresión y descubran en el proceso que padecen de un trastorno de tiroides. De acuerdo con la Asociación Americana de la Tiroides, hasta el 60 % de los afectados ignoran que padecen de esta condición.

Ansiedad

La ansiedad es otro de los problemas asociados con los trastornos de la tiroides. Un estudio publicado en Social Psychiatric and Psychiatric Epidemiology en 2015 encontró una relación entre el hipotiroidismo no tratado con el desarrollo de episodios de ansiedad.

Es por esta razón que algunos expertos han encontrado una relación entre los pacientes que sufren ataques de pánico con las enfermedades de tiroides y la ansiedad. Tal y como señala la evidencia, el aumento de la ansiedad también sucede en diagnósticos subclínicos de hipo e hipertiroidismo.

La ansiedad por enfermedad tiroidea es una realidad, una que afecta a los pacientes con independencia de su gravedad (aunque es mayor en casos severos). Por todo esto, los especialistas incentivan realizar pruebas de función tiroidea a los pacientes que padecen de fobia social, trastornos de pánico y trastorno de ansiedad generalizada.

¿Qué hacer cómo médico?

El tratamiento apropiado, como la medicación que bloquea la capacidad del cuerpo para producir nueva hormona tiroidea o reemplaza la hormona tiroidea faltante, generalmente mejora los síntomas emocionales y físicos causados ​​por la enfermedad de la tiroides.

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