¿Cómo se puede combatir la obesidad infantil desde la salud pública?

A raíz de la pandemia de Covid-19 podría existir un aumento en la obesidad infantil por el sedentarismo que adoptaron los niños.

Uno de los problemas más graves que enfrenta nuestro país es la obesidad infantil. Conforme pasan los años aumenta su presencia e inclusive se teme que la pandemia de Covid-19 la impulse todavía más. Todo por el hecho de que los niños adoptaron el sedentarismo como forma de vida durante poco más de un año.

Ante este panorama, el director general del Centro Nacional de Programas Preventivos y Control de Enfermedades (Cenaprece), Ruy López Ridaura, reconoció el trabajo del grupo Intersectorial de Salud, Alimentación, Medio Ambiente y Competitividad (Gisamac), para avanzar en la transformación del sistema agroalimentario sustentable que garantice una alimentación saludable.

Durante la conferencia: “La condición de salud de la población mexicana, y el reto de las instituciones sanitarias para afrontar enfermedades relacionadas con la obesidad”, consideró que el reto para la transformación de raíz del sistema agroalimentario es la aprobación de una ley que permita garantizar el derecho a una alimentación saludable y que impacte en el sistema de salud.

Relación entre alimentación y salud

En el marco de la 30 Conferencia de Autosuficiencia Alimentaria “El derecho fundamental a una alimentación suficiente, saludable y culturalmente pertinente” convocada por la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader), López Ridaura se pronunció por la institucionalización del Gisamac para proteger los avances intersectoriales y vigilar coordinadamente el cumplimiento de los objetivos clave para el avance de la agenda en materia de alimentación y salud.

Recordó que la primera reunión para establecer el grupo Intersectorial de Salud, Alimentación, Medio Ambiente y Competitividad (Gisamac), tuvo lugar el 14 de febrero de 2019, donde se planteó la necesidad de una política de Estado integral e intersectorial para lograr un sistema agroalimentario sustentable que garantice la seguridad alimentaria y genere entornos que contrarresten la epidemia de sobrepeso y obesidad.

El director general del Cenaprece dio a conocer que la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición (Ensanut 2018) muestra que 75.2 por ciento de la población, es decir, 62.1 millones de personas mayores de 18 años, tienen peso no saludable; de éstas, 29.8 millones viven con obesidad (36.1 por ciento) y 32.3 millones, con sobrepeso (39.1 por ciento).

“La obesidad se está normalizando, ya que solamente una cuarta parte de la población tiene peso saludable con niveles de índice de masa corporal por debajo de 25 kg/m². Lo que causa esta epidemia creciente de sobrepeso y obesidad, así como de enfermedades crónicas es la alimentación”.

¿Cómo se puede combatir la obesidad infantil?

El director general del Instituto Nacional de Salud Pública (INSP), Juan Rivera Dommarco, habló sobre cómo mejorar la alimentación infantil desde la perspectiva de la salud pública.

Aseguró que, comparando las prevalencias de sobrepeso y obesidad en niñas y niños de 5 a 11 años entre 2012 y 2018, existe disminución del sobrepeso y aumento de obesidad, mientras que en la población adolescente ambos indicadores se incrementaron en ese periodo.

Al hablar sobre la lactancia, Rivera Dommarco destacó que la leche materna es la mejor fuente de nutrientes desde el nacimiento hasta los seis meses de edad, reduce el riesgo de obesidad infantil y aporta elementos inmunológicos.

También indicó que cerca del 70 por ciento de azúcar adicionada que se consume en México proviene de bebidas azucaradas. Solo la población infantil consume azúcares y productos chatarra desde edades tempranas: 12 por ciento de niñas y niños de seis meses; 36 por ciento de quienes tienen de seis a 11 meses y 65 por ciento de los de 12 a 23 meses.

En este sentido, puntualizó que se requiere un paquete integral de acciones que promuevan entornos escolares sanos a través del impuesto a refrescos, etiquetado frontal de advertencia, evitar la publicidad dirigida a población infantil, orientación alimentaria adecuada, promoción de la actividad física y estrategias de comunicación enfocadas en promover la adopción de la alimentación saludable y sostenible.

Respecto a los primeros 1000 días de vida, explicó que es una etapa fundamental para el crecimiento, desarrollo, estado de nutrición y para habituarse a sabores y texturas que promuevan una alimentación saludable.