La pandemia ha generado muchas afectaciones directas que han derivado en que a la fecha ya sumen más de un millón de decesos y poco más de 55 millones de personas infectadas. Pero no es lo único porque también existen otros daños que se han presentado como reacciones ante el panorama actual. Aunque algunas de ellas no son mortales, sí afectan la calidad de vida y no permiten un desarrollo pleno en la población.

Como muestra de lo anterior, a la fecha se estima que una de cada tres personas que viven en aislamiento social por la Covid-19 sufren de insomnio. A su vez, se trata de un factor de riesgo para el desarrollo de alteraciones mentales como trastornos de ansiedad, depresión y estrés postraumático.

Más afectaciones por el confinamiento

Al respecto, la pandemia también ha generado preocupaciones y cambios en las actividades cotidianas que propician que cada vez más personas experimenten interrupciones en su horario para dormir. Por lo mismo, se ha designado el término Coronasomnia para describir esta alteración de la calidad y cantidad del sueño generada como efecto secundario de la actual crisis sanitaria.

En ese sentido, es pertinente recordar que el insomnio es uno de los principales motivos de consulta dentro de la atención primaria. Aunque en ocasiones no se le presta la importancia adecuada, en realidad tiene fuertes consecuencias en la salud tanto a corto como a largo plazo. Por lo mismo, se le cataloga como un problema de salud pública que puede conducir a otros trastornos médicos y psiquiátricos.

De acuerdo con la Dra. María Elena Sañudo, Directora Médica de Sanofi General Medicines en México, existen factores como la falta de actividad física en el día, la depresión, el confinamiento obligatorio, así como altos niveles estrés, que sobrecargan el ejercicio intenso nocturno que afectan de forma negativa el patrón de sueño.

Es importante prestar atención a este trastorno, pues la mayoría de las veces se ve como algo común en las personas, pero es una enfermedad que trae consecuencias a la calidad de vida de quienes lo padecen y por ello es necesario buscar el diagnóstico de un médico.

Actual panorama en México

En el estudio Prevalencia de síntomas de sueño y riesgo de apnea obstructiva del sueño en México, se encontró que un 28.4 por ciento de la población estudiada duerme menos de siete horas. Además se observó que afecta más a los hombres que viven en zonas urbanas y en Ciudad de México. Mientras que se reportó que 18.8 por ciento de los participantes sufren de insomnio.

Ahora bien, el trastorno de sueño es considerado como un factor de riesgo para el desarrollo de padecimientos como diabetes mellitus e hipertensión arterial. Por su parte, la Organización Mundial de la Salud (OMS) afirma que el 40 por ciento de la población presenta insomnio en algún momento de su vida.