Una de las mayores características del virus SARS-CoV-2 es la forma tan sencilla en que se transmite. Por lo mismo, ha resultado muy difícil de controlar para la mayoría de gobiernos. Pasan los meses y la situación se complica porque se añaden nuevos factores que complican la situación e incrementan el riesgo entre la población. Inclusive ahora se vive un mayor repunte que el registrado durante la primera ola de contagios.

Por su parte, aunque se trata de una enfermedad que ataca a todos sin distinción, el personal sanitario ha sido uno de los más afectados. En primera instancia, es un grupo vulnerable por la realización de sus actividades. Para poder atender a los pacientes es necesario poner en riesgo la integridad propia. Ni siquiera el uso de Equipos Personales de Protección (EPP) brinda la máxima seguridad porque siempre hay un porcentaje de falla.

Primer contacto con el paciente

Ahora bien, dentro de los trabajadores de la salud, el personal de enfermería es el que mantiene mayor contacto con los pacientes. Su labor es brindar confianza y serenidad a las personas que enfrentan una enfermedad. Por medio de la empatía y el trato humanitario se consigue, lo cual requiere de un contacto cercano en todo momento.

En ese sentido, el Consejo Internacional de Enfermeras (ICN) presentó un reporte que muestra lo grave del contexto actual. De los más de ocho mil trabajadores de cualquier área de la salud que han fallecido por Covid-19, al menos mil 500 son personal de enfermería. Para hacer un comparativo, la estadística ya igualó a todas las que murieron durante la Primera Guerra Mundial.

La cifra real podría ser mucho mayor

Sumado a lo anterior, el ICN explica que la investigación sólo toma en cuenta las cifras de 44 de los 195 países registrados ante la Organización de las Naciones Unidas (ONU). Se trata de los únicos que han transparentado su información y la mantienen actualizada. Aunque las estimaciones señalan que la cifra real global podría superar los 20 mil decesos.

A su vez, la Organización Mundial de la Salud (OMS) expuso que el número total de contagiados ya rebasó los 45 millones de personas. Aunque de ellos se estima que el 10 por ciento corresponde a trabajadores sanitarios.

Por todo lo mencionado, la ICN agrega que tanto médicos, enfermeras y demás trabajadores de la salud han sido olvidados y relegados en la mayoría de naciones. A pesar de encontrarse en la primera línea de batalla, no se ha hecho lo suficiente para protegerlos y garantizar su seguridad.

Mientras tanto, pese a este tipo de lamentables incidentes, la vocación de servicio y el compromiso con su trabajo ha provocado que los profesionales de la salud no desistan de sus labores. Aunque el riesgo de contagio es bastante alto y el cansancio se acumula, todos se mantienen atentos para brindar apoyo a quienes los requieren.