¿Cuál es la responsabilidad social de las empresas frente a la diabetes?

La diabetes se ha convertido en un grave problema de salud pública en México y para enfrentarlo se requiere de la suma de esfuerzos.

“No nos podemos quedar siendo organizaciones que hacen ‘lo correcto’, la visión compartida de todo emprendedor o empresario es la de cambiar al mundo, para mejor”.
Fernando Solari, especialista argentino en RSE

En este último artículo sobre diabetes toca el turno al sector privado. Cuando tantos millones se han invertido en promover la salud y cerrarle el paso a la diabetes y la tendencia sigue aumentando, podemos voltear a ver el problema desde nuestra manera de resolver las cosas: actuando sin coordinación, creando programas que se abandonan con el tiempo, destinando los recursos para una temporada específica sin promover la sustentabilidad a largo plazo de las iniciativas o pasando por alto el bajo coeficiente de alfabetización de salud del mexicano promedio que impide la comprensión de los mensajes de autocuidado.

Según la Fundación IDEA en el documento que presentan con la Federación Mexicana de Diabetes la clave pendiente está en la “generación de alianzas, apoyadas en pactos firmados, que establezcan acciones concretas mediante las cuales el sector público y privad, puede trabajar de la mano por un mismo objetivo” y de manera específica se hace énfasis en la necesidad de “definir un mensaje único”. Todavía más a detalle* proponen que este mensaje:

  • Desestigmatice a la persona diabética.
  • Plantee la dieta sana y el ejercicio constante.
  • Presente casos exitosos de personas con diabetes controlada que motiven a muchos más.

Dicho informe dibuja un escenario que nunca se ha implementado y cuyas implicaciones positivas serían notables. “A partir de la firma del (hipotético) pacto entre los actores, éstos se comprometan a utilizar un solo mensaje como enfoque principal de sus contenidos de difusión e incluso como visión integral de sus actividades”. Desde un punto de vista pedagógico, un mensaje unificado tendría un alcance mayor y propiciaría que muchas más personas puedan comprenderlo más facilmente, es decir que incidiéramos en la calidad de alfabetización en salud de la población e introduzcamos comportamientos más saludables.

Un ejemplo de esta visión integrada de atajar la solución al problema la encontramos en las acciones de responsabilidad social de ciertos laboratorios farmaceúticos mexicanos, para muestra platicamos con la Doctora Irma Luisa Ceja, quien liderea en PISA Farmacéutica la Gerencia médica de Endocrinólogia y Nutrición para esta clase de iniciativas. Para ella un mensaje clave (pendiente) y potente de ser comunicado es que “la principal ventaja derivada de manejar bien mi sobrepeso o controlar mi diabetes, es una vejez saludable para mí y los míos”. Es importante romper el paradigma de que ser viejo es sinónimo de enfermedad. Si tiene uno hábitos saludables puede uno tener un envejecimiento exitoso. Y si una persona con diabetes controla su diabetes retrasa y disminuye el riesgo de complicaciones crónicas como la ceguera, el pie diabético y la enfermedad renal.

La Dra. Ceja nos comparte que para lograr un verdadero impacto “nos ha dado buenos resultados tejer una estrategia múltiple, en la cual impulsamos a los promotores de salud para que detecten a tiempo las condiciones del paciente propenso a a la diabetes y cumplan con su rol como educares de las comunidades” Es decir, el trabajo en alianzas. Este laboratorio tapatío trabaja de la mano educando a organizaciones civiles del país -para sean embajadoras de la diversidad de opciones existentes para que las personas vivan con una diabetes controlada, a partir de alternativas alimenticias. Por el otro lado trabajan, de las puertas del consultorio hacia afuera ofreciendo cursos y talleres para estudiantes de medicina, enfermería, nutrición y médicos tanto generales como especialistas. PISA busca sensibilizar a los profesionales de la salud sobe los mitos de la insulina, su correcto uso en tratamientos de éxito y la detección temprana con sus tratamientos. Estos últimos siempre apegados a las guías de actuación médica y a la medicina basada en evidencia.

Una aproximación complementaria, por ejemplo, la encontramos en las acciones de MEDIX, otro laboratorio que también ha tomado la ruta de las alianzas con los diferentes sectores y tipos de organización para llevar a cabo una capacitación constante “a médicos de diversas cadenas de farmacias, autoservicios y gobierno”

En su informe de sustentabilidad 2017, destacan también campañas y plataformas de información digital con cifras de alcance muy respetables así como el número de intervenciones exitosas y seguimiento a pacientes directos durante años; pero antes que las cifras está el diseño de modelos que cuando se ejecutan con indicadores claros desde un inicio son más eficaces, pero que incluso resultarían más potentes con una visión coordinada. Al final del día esta es una carrera de fondo que solamente se va ganar cuando la abordemos como un “deporte en equipo”.

Este liderazgo necesario para armonizar las acciones de la Iniciativa Privada en favor de la salud de los mexicanos, solamente podrá emanar de sus propias filas. ¿Qué clase de perfil lo logrará?. Imaginemos por un momento la clase de beneficios traería al país un seguimiento sectorial aterrizado en los aprendizajes con los que ya cuentan las corporaciones ocupadas en atender este tema -como las aquí presentadas y otras tantas.

Desde ese lugar común de experiencias exitosas, ya se pueden soñar con construir los siguientes dos peldaños: agendas comunes y campañas educativas/preventivas con mensajes unificados. Todavía hay tiempo.

Fuente:
http://fmdiabetes.org/wp-content/uploads/2014/10/Diabetes-2014.pdf

Hari Camino es Director de Satya Social Purpose Communication Representante del Institute for Healthcare Advancement