Una vez eres un profesional de la Medicina, lo que querrás será abrir tu propia clínica o encontrar un buen puesto de trabajo y empezar a tratar a los primeros pacientes. Puede que te lleves una sorpresa con los tipos de personas que acudan a tu clínica o consulta pero lo cierto es que sería ideal que conozcas los diferentes tipos de pacientes que, en algún momento de tu carrera puedes llegar a tratar.

Si quieres descubrir qué tipo de personas pueden llegar a solicitar tus servicios médicos, a continuación te ofrecemos una lista con algunos de los diferentes tipos de pacientes que suelen acudir a las clínicas médicas.

Agradables

Son los más fáciles de cuidar y la mayoría de pacientes a los que te enfrentarás entran dentro de esta categoría. El problema que pueden presentar este tipo de pacientes es que, dada su simpatía, pueden estar tentados de ser más tranquilizar y optimista de lo que debe ser cuando la realidad es diferente.

Valientes

Son aquellas personas que tienen la fuerza emocional suficiente para afrontar con entereza cualquier diagnóstico por duro que sea.

Enfadados

Debes saber que no todos los pacientes reaccionan bien ante un diagnóstico y algunos se enfadan considerablemente, les entra rabia o incluso ira. Dicha ira puede ser el mecanismo de defensa del paciente ante alguna emoción subyaciente como el miedo, la ansiedad o la depresión.

Los que no cumplen

Este tipo de pacientes pueden llegar a ser muy frustrantes ya que parece que no quieren continuar con el tratamiento que les prescribes a pesar de seguir acudiendo a tu consulta para quejarse de los síntomas.

Manipuladores

Otro tipo de pacientes que merece la pena que nunca lleguen a tu consulta. Estos son los pacientes que han aprendido cómo conseguir lo que quieren, tanto si es bueno para ellos como si no. Por tanto, como médico, debes reconocer cuándo estás siendo manipulado y tener cuidado para “ceder” cuando sabes que no es lo mejor para el interés del paciente.

Exigentes

Son un tipo de pacientes que requieren mucha atención y pueden resultar agobiantes en ciertas ocasiones. A veces, tendrás que fijar con suavidad, los límites a lo que puedes y no puedes hacer por ellos.

Directos

Son aquellos a los que les gusta estar al mando, controlándolo todo. Es decir, te dicen lo que quieren y no dudan nunca en mostrarse en desacuerdo con el médico si no les gusta lo que está diciendo o haciendo.

Ansiosos

Son pacientes que requieren de mucha tranquilidad. Sin duda alguna, el caso más extremo es el hipocondríaco que llama a urgencias ante el más mínimo dolor.