Calificar un sistema de salud nacional es muy complejo. Se deben tomar en cuenta múltiples factores. Entre ellos, atención médica, acceso a medicinas, estado físico general de la población, etcétera. Sin embargo, al analizar algunos factores clave, se puede obtener una visión aproximada de la situación. Esto es lo que hico el Instituto Legatum en su Prosperity Index 2018.

Este índice se encarga no solo de calificar el sistema de salud de cada país. También analiza factores como la riqueza, gobierno, seguridad, libertades, educación, etcétera. Todo, con el objetivo de determinar, objetivamente, el estado de prosperidad del mundo. En su clasificación participan más de 140 países de todo el mundo. Para cada categoría, tiene un ranking distinto.

Los mejores y peores países en sistema de salud.

Hasta arriba del ranking para sistema de salud se encuentran los países de Singapur, Luxemburgo y Japón. De cerca les siguen Suiza, Catar, Austria, Suecia, Noruega, Hong Kong y los Emiratos Árabes Unidos. De acuerdo con el Instituto Legatum, estos países destacan en tres pilares fundamentales. Bienestar físico y mental básico, infraestructura médica y cuidado preventivo.

En el otro extremo, la República Centroafricana, Chad y Guinea encabezan la lista con el peor sistema de salud. Poco después le siguen Madagascar, Benin, República Democrática del Congo, Nigeria, Sierra Leona, Niger y Uganda. Aunque sus contrapartes destacan en varios elementos de prosperidad, estos 10 países tienen calificaciones reprobatorias en todas las áreas del Índice.

México se encuentra en la posición número 52 en calidad del sistema de salud. Con una calificación de 75.85, está por encima de Argentina, Rusia e India. Sin embargo, su desempeño es menor al de Uruguay, Arabia Saudita y Grecia. Dentro de América Latina, el país mejor posicionado es Costa Rica. Mientras tanto, Bolivia tiene el peor desempeño de la región.

Con respecto al Índice en general, la baronesa Philippa Stroud señaló que hay retos a futuro. Como directora del Instituto Legatum, aseguró que el bienestar del mundo ha crecido en el último año. Sin embargo, advirtió que las brechas entre los países de mejor y peor desempeño son las más grandes desde 2007. Recordó que la diferencia alcanzó su menor punto en 2013.