Cuando el placer es sufrimiento: Síndrome de excitación sexual persistente

Se caracteriza por ser una una de las difusiones sexuales raras que tienen como factores la presencia de tensión genital y excitabilidad.

El síndrome de excitación sexual persistente (PGAD, por sus siglas en inglés) es un padecimiento que se caracteriza por la presencia de tensión genital y excitabilidad incontrolable.

¿De qué se trata?

De hecho, se caracteriza por ser una una de las difusiones sexuales raras que tienen como factores la presencia de tensión genital y excitabilidad. Pero sin que exista el deseo, lo cual no siempre concluye con un orgasmo, sino que vuelve a incidir en cierto tiempo, explica Francisco Cabello Santamarina, quien es director de Instituto Andaluz de Sexología y Psicología en España.

Se trata de un problema sexual femenino de carácter bastante peculiar y misterioso, descrito por primera vez en el año 2001 y considerado como una disfunción sexual desde 2003.

Relatos del trastorno

“Imagínatelo: es el funeral de tu padre y estás arrodillado junto a su ataúd, despidiéndote para siempre de él. De repente, tienes nueve orgasmos. Justo ahí, cuando toda tu familia está de pie detrás de ti”.

Ese es el día a día de Dale Decker, un estadounidense de 37 años que sufre el Síndrome de la Excitación Sexual Persistente (PSAS, por sus siglas en inglés).

Desarrolló el transtorno en el 2012, cuando una tonta caída hizo que se le desplaza una vértebra.

Un estímulo involuntario

Según cuenta en una entrevista realizada por Bancroft TV, un canal de televisión por internet, el síndrome le hace tener unos cien orgasmos al día. En el funeral de su padre, en el trabajo, frente a sus hijos… en público y en las situaciones menos oportunas.

Se desconoce la causa. La ansiedad y la hipervigilancia de la recurrencia de los episodios de dolor pueden perpetuar el síndrome. Los síntomas se cree actualmente que son el resultado de hipertonía muscular pélvica.

¿Cómo sucede?

Se produce una excitación genital no deseada, intensa y espontánea (p. ej., hormigueo, palpitaciones), sin ningún deseo sexual o excitación subjetiva.

Las sensaciones persisten durante horas, o días y por lo general causan gran angustia. Las mujeres ancianas, en especial, pueden sentirse muy avergonzadas por los síntomas.

Sí hay casos de hombres, pero no son tan comunes

“No conozco ningún caso documentado del transtorno en hombres”, reconoce Francisca Molero, vicepresidenta de la Federación Española de Asociaciones de Sexología y autora de la ponencia El Síndrome de la Excitación Sexual Persistente (PSAS) o Trastorno de la Excitación Genital Persistente (TEGP).

Aunque esto no quiere decir que no les afecte también, ya que existe una gran laguna de conocimiento sobre la conexión entre el cerebro y la respuesta genital”, explica a BBC

Más allá, la experta explica que hasta el 2013 existían entre 400 y 500 casos documentados de pacientes con PSA en el mundo, pero está segura de “la incidencia real es muchísimo mayor”.

Con información de la BBC.

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