Estamos viviendo un poderoso repunte en casos de COVID-19 en México y el mundo. Los contagios se han multiplicado exponencialmente, y los hospitales en las principales ciudades de nuestro país están saturados. Sin embargo, el mundo de la atención médica no para. Seguimos atendiendo a pacientes y realizando cirugías, principalmente de emergencia.

La pandemia nos ha llevado a repensar en la forma en que trabajamos los médicos y cirujanos. No ha sido un periodo de decisiones fáciles y, aunque vemos una luz de esperanza con las vacunas que pronto llegarán al país, todavía nos queda camino por recorrer.

Para aquellos que hemos tenido que mantener nuestra práctica quirúrgica activa, necesitamos adoptar medidas de cuidados en dos ámbitos: el profesional y el personal.

En lo profesional, lo primero que debemos hacer es jerarquizar nuestras cirugías y postergar aquellas a las que podríamos considerar como electivas. Esto nos lleva a y revalorar casos difíciles de definir, por ejemplo una hernia paraesofágica o un vólvulo gástrico. En cada caso, debemos preguntarnos si la cirugía es absolutamente necesaria o si se puede programar para más adelante.

Para las cirugías que sí realicemos, debemos de garantizar que todas las personas que participen en el procedimiento cuenten con equipo de protección personal adecuado, y que tanto el personal médico como los pacientes y acompañantes sean sujetos a pruebas de PCR. En el caso de los pacientes, también es preferible poner como requisito que practiquen distanciamiento social durante al menos dos semanas antes de la cirugía, y durante toda su recuperación.

En lo personal, si estamos mucho tiempo en el hospital, lo más recomendable es que nos alojemos ya sea en un cuarto separado a los de nuestros familiares o en otra locación. No podemos darnos el lujo de pensar que ningún paciente está infectado, ya que el índice de portadores asintomáticos es extremadamente alto.

También es fundamental mantener nuestra salud mental en forma y cuidar de nuestra alimentación. Para ello, es recomendable ejercitarnos con frecuencia y asegurar el sueño y descanso necesarios, así como actividades recreativas que nos ayuden a desconectarnos.

Otro aspecto que no debemos pasar por alto es mantener una relación constante con nuestros equipos de trabajo, nuestros amigos y familiares. Debemos recordar que el distanciamiento social no es igual al aislamiento emocional.

Finalmente, hay que reconocer que la pandemia ha cambiado al mundo y la forma en que ofrecemos nuestros servicios. Hemos tenido que atender a pacientes vía remota y priorizar cada caso. Aprovechemos y acojamos estos avances, y usemos esta experiencia para reimaginar el mundo de la cirugía, la medicina y la salud.

El Dr. Eduardo Moreno Paquentín es fundador de The Surgery Hub, la primera plataforma educativa para cirujanos en México.