Inicia un nuevo año y es el pretexto perfecto para cambiar los hábitos cotidianos. Con esto el objetivo es simplemente tener un estilo de vida saludable y prevenir la aparición de enfermedades. Tu papel como médico es muy importante para motivar a tus pacientes, aunque primero debes poner el ejemplo.

Al respecto, la nutrióloga Jamile Rodríguez Selem, Supervisora de Nutrición de la División de Promoción a la Salud en el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), indicó que existen 10 consejos básicos que cualquier persona debe seguir. Al hacerlo se obtiene una mejora sustancial en la calidad de vida.

El decálogo para un buen estilo de vida

  • Hacer 5 comidas al día (3 principales y 2 colaciones).
  • Aumentar el consumo de verduras, frutas y cereales integrales.
  • Evitar o reducir el consumo de alimentos industrializados o ultra procesados.
  • Beber de 6 a 8 vasos de agua natural al día.
  • Evitar el consumo de refrescos, jugos y bebidas azucaradas.
  • Realizar por lo menos 30 minutos diarios de actividad física.
  • Dormir de 7 a 8 horas diarias.
  • Mantener relaciones personales sanas.
  • Tener una actitud positiva para el manejo del estrés.
  • Evitar el consumo de tabaco, alcohol y sustancias nocivas para la salud.

En cuanto a la actividad física, explicó que de acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), para mejorar las funciones cardiorrespiratorias, musculares, de salud ósea y reducir el riesgo de enfermedades no transmisibles y depresión, se recomienda que los adultos dediquen como mínimo 150 minutos semanales a la práctica de actividad física aeróbica, de intensidad moderada.

En tanto, para niñas y niños, se recomienda que quienes están entre los 5 y 17 años inviertan, como mínimo, 60 minutos diarios en actividades físicas de intensidad moderada a vigorosa, abundó.

La especialista del IMSS dijo que en cuanto al sueño, se debe procurar que sea reparador. La OMS recomienda en adultos de 7 a 8 horas de sueño al día, pues dormir menos horas afecta la salud, debido a que disminuye la eficacia del metabolismo y puede aumentar las probabilidades de padecer obesidad, diabetes tipo 2 y enfermedades cardíacas.