A pesar de que los casos por contagios y fallecimientos por Covid-19 en México siguen en aumento, ya se prepara el regreso a la Nueva Normalidad. Lo cierto es que las cosas no pueden continuar como en el pasado porque se tienen previstos cambios importantes. Inclusive aunque no sea por gusto, algunas modificaciones serán obligatorias por el bienestar de todos.

En ese sentido, el Gobierno de México publicó el documento con los Lineamientos técnicos de seguridad sanitaria en el entorno laboral. Se trata de todas las disposiciones que deben acatar las empresas en nuestro país para volver a laborar.

Al respecto, llama la atención el apartado de Estrategias Generales de Control porque contiene indicaciones puntuales con respecto al aspecto de la higiene. De manera clara señala que se debe evitar que los empleados tengan barba y bigote porque son reservorios de virus y demás microorganismos.

Otra aspecto que se menciona es evitar el uso de anillos, cadenas y joyería en general por la propia seguridad de los empleados y su entorno.

¿Los médicos también deben rasurarse?

Ahora la duda general radica en si los lineamientos mencionados también deben ser acatados por los médicos y todos los trabajadores de la salud. Aunque se menciona que para ellos no es una norma obligatoria, la realidad es que desde antes ya existían estas recomendaciones dentro del entorno sanitario.

Aunque en general los médicos son bastante cuidadosos con su higiene personal y se mantienen afeitados, también existen otros que sí lucen barba y bigote.

Para el personal que labora en hospitales y tiene el pelo largo, lo ideal es que siempre lo mantenga recogido durante su jornada de trabajo. No sólo se trata del aspecto visual que se proyecta al paciente sino también evita la transmisión de enfermedades. En el caso de las barbas pobladas ocurre lo mismo.

A su vez, en el caso de aretes en las mujeres se trata de accesorios que están ligados con la acumulación de bacterias. Lo que se recomienda es limpiarlo de forma constante a lo largo de la jornada laboral. Debido a que resulta muy tedioso, algunos señalan que lo ideal es mejor no portar aretes dentro del consultorio.

De igual forma, en el caso de las uñas pintadas están prohibidas en todo el personal. El motivo es porque en ellas se forman biopelículas que se asocian con diversos brotes. Si se quieren prevenir infecciones intrahospitalarias se deben evitar.