Desarrollan por error lentes para daltónicos v

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Algunos de los más sorprendentes descubrimientos científicos han sido producto de un accidente.

Y es que en ocasiones, la realidad ofrece una dosis de suerte como ocurrió en el caso del investigador Don McPherson, que tras desarrollar unos lentes para proteger la vista de cirujanos de los rayos láser y ofrecer una mejor precisión para distinguir el tejido humano, descubrió, después de prestar su invento a un amigo daltónico, que éste podía ver el color naranja en los conos de tráfico.

El investigador admite que no sabía mucho sobre daltonismo, sin embargo decidió documentarse para poder comercializar sus lentes para personas con daltonismo con ayuda de la compañía que más tarde llamaría EnChroma. Para lograrlo consiguió una beca para estudiar en los National Institutes of Health de Estados Unidos. A McPherson se unió Andrew Schemer y Tony Dykes para hacer realidad el proyecto.

“Al inicio decidimos comercializar los lentes por 700 dólares, pero el alto precio impidió que tuviéramos éxito la primera vez. También descubrimos que no eran aptas para prescripciones en ópticas, por lo que decidimos contratar a un fabricante que posibilitara costos de producción más bajos y que fuera capaz de crear un tipo de cristal modificado para que fuera aceptado en las ópticas”, dijo McPherson.

Tras varias pruebas, el equipo logró comercializar los lentes con un precio base de 330 dólares, con otros modelos alcanzando los 430 dólares.

Algunos expertos al enterarse del descubrimiento señalaron que los lentes no son una cura definitiva para el daltonismo, pero es innegable que ofrecen una gran ayuda, ya que en casos extremos, algunas personas sólo pueden ver en blanco y negro.