Dentro del calendario de la salud el Día Mundial del Trastorno Bipolar ocupa un lugar especial. Más allá de buscar generar conciencia entre la población, algo único es el motivo por el que se conmemora cada 30 de marzo. El responsable es el famoso pintor Vincent van Gogh y a continuación te compartimos la historia de esta efeméride.
En primera instancia, muchas veces este tipo de fechas buscan reconocer a médicos o hechos que involucran al campo de la ciencia. Desde descubrimientos hasta cirugías que fueron pioneras a nivel mundial. Aunque en este caso es completamente diferente porque el origen tiene algo único.
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Día Mundial del Trastorno Bipolar y su relación con Vincent van Gogh
Todo se generó a raíz de una propuesta de la International Society for Bipolar Disorders (ISBD) con el objetivo de crear una fecha especial para este padecimiento. Al igual que ocurre con otras efemérides se buscó poner en el centro de la atención una enfermedad que muchas veces no es comprendida y tiene diversos prejuicios a su alrededor.
Al momento de buscar una fecha especial se determinó que el Día Mundial del Trastorno Bipolar debe ser cada 30 de marzo debido a que es el natalicio de Vincent van Gogh.
La elección no fue casualidad porque tras años de análisis de su correspondencia y su comportamiento documentado, diversos expertos en salud mental llegaron al consenso de que el famoso pintor neerlandés probablemente vivió con un trastorno bipolar.
¿Quién fue el médico pionero en el estudio del trastorno bipolar?
Aunque el concepto moderno de trastorno bipolar se consolidó en el siglo XIX, el reconocimiento de sus síntomas como la alternancia entre la euforia y la depresión se remonta a la antigüedad. No existe un “primer paciente” con nombre y apellido registrado en la historia clínica inicial, pero sí un médico pionero que unió ambos estados por primera vez.
En el siglo I D.C., el médico griego Areteo de Capadocia fue el primero en observar que la manía (euforia extrema) y la melancolía (depresión profunda) no eran enfermedades distintas, sino dos caras de una misma moneda.
Areteo describió con asombrosa precisión cómo algunos pacientes pasaban de estar “risueños, juguetones y llenos de energía” a sentirse “tristes, abatidos y sin esperanza”. Su observación fue revolucionaria porque sugirió que ambos estados compartían una causa común en el organismo.
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Objetivos del Día Mundial del Trastorno Bipolar
- Reducir el estigma: Al asociar la fecha con una figura tan brillante y respetada como Van Gogh, se busca combatir los prejuicios y la discriminación que enfrentan los pacientes.
- Generar conciencia: Informar a la población sobre la naturaleza de la condición, que se caracteriza por fluctuaciones significativas en el estado de ánimo, la energía y los niveles de actividad.
- Fomentar la educación: Ayudar a que las personas identifiquen síntomas de forma temprana y busquen ayuda profesional, mejorando la calidad de vida de quienes la padecen.
Finalmente, la importancia del Día Mundial del Trastorno Bipolar radica en la desmitificación. Durante décadas esta patología ha sido víctima de una narrativa dual: por un lado, la romántica idea de la persona atormentada y, por otro, el estigma del paciente “impredecible” o “peligroso”.
Celebrar este día permite derribar estos muros, recordando que esta es una condición médica neurobiológica que afecta a millones de personas que buscan, simplemente, estabilidad para desarrollar sus proyectos de vida.
