Discapacidades que desafían la salud bucodental

La salud bucodental se refleja en el bienestar de los individuos. Por tanto; seguir pautas, como cepillarse los dientes, utilizar hilo dental, emplear un enjuague bucal y realizar visitas periódicas al dentista; son tareas relativamente fáciles.

Pero, cuando se trata de personas que presentan alguna discapacidad, física o cognitiva, es un total desafío para ellos mismos, los cuidadores y los odontólogos, que tienen que establecer protocolos diferenciadores, que garanticen la atención, prevención y cuidados necesarios. Abonando bienestar, satisfacción y salud al usuario.

Buscando alternativas para una buena salud bucodental

Según el Instituto Nacional de Estadística y Geografía de México (INEGI),  en una encuesta con fecha del 2017, las personas que presentan alguna discapacidad  representan el 6% de la población total. (Gobierno de la ciudad de México, s.f.).

Sin embargo, esto no necesariamente indica que estas personas presentan alguna alteración bucal, pero si es claro que son el grupo más proclive de la sociedad a generar alguna dolencia bucal relacionada con la falta de movilidad, lucidez mental o coordinación psicomotora.

En el Libro “Discapacidad- Salud Oral” (Picaso, 2015). Recoge las experiencias de profesionales de la salud oral, con respecto a los protocolos que se deben aplicar para atender a la población con discapacidad. A la vez que se convierte en una guía de consulta para los odontólogos y anexos, que deseen velar por una salud integral de los pacientes y su núcleo social y familiar.

El trastorno del espectro autista.

Esta condición médica, obliga a que el paciente sea tratado de una manera diferenciadora, ya que su incapacidad para entender, manifestar emociones y llevar a cabo instrucciones específicas, dificulta cumplir con una buena higiene oral.  De igual manera que se abre la posibilidad a presentar lesiones en la boca, labios y lengua, como también a generar problemas de bruxismo.

 La familia es un enlace importante en el cuidado de la salud bucodental de las personas autistas, ya que la higiene se incorpora a través de la repetición. Gracias a que ellos aceptan dentro de sus limitantes lo que se convierte en rutina. Además, si la figura del dentista y los programas de prevención están presentes desde los primeros años de vida, se convertirá en algo normal en su vida, que no genera mayor traumatismo.

Parálisis Cerebral

Este trastorno neuronal, que afecta considerablemente el movimiento y la postura, imposibilita al paciente para tener una buena higiene bucal. Sobre todo, porque en muchos casos presentan un tono muscular débil en la boca, dificultando las funciones de alimentación. Por tanto, impide la limpieza y los tratamientos.

Los pacientes con parálisis cerebral, son propensos a tener una mala oclusión dental, convirtiéndose en un verdadero reto para el odontólogo. Que desde su consulta primaria debe involucrar a los cuidadores y a la familia en las diversas técnicas de higiene. Al tiempo que buscar alternativas paliativas o quirúrgicas que mejoren la calidad de vida del individuo.

 **Existen muchas enfermedades incapacitantes en el mundo, que pueden llevar al individuo a no cumplir con las técnicas de higiene bucal. Sin embargo, la visita al odontólogo, el acompañamiento de la familia y la inclusión en los programas de prevención y control desde niños, son herramientas valiosas para evitar enfermedades bucodentales catastróficas, como el cáncer, que disminuyen la calidad de vida. **