Cada 14 de junio, el mundo conmemora el Día Mundial del Donante de Sangre, una fecha impulsada por la Organización Mundial de la Salud (OMS) para reconocer a millones de personas que, de manera voluntaria y altruista, donan una parte de sí mismas, su sangre, para que otras puedan vivir.¹
Es también una oportunidad para recordar que, pese a lo avanzado de la ciencia y la medicina, ni la sangre ni sus componentes pueden crearse en un laboratorio. Cada transfusión depende, por completo, de la generosidad de otra persona.²
En México somos profundamente solidarios cuando la emergencia toca la puerta. Si un familiar o un amigo necesita sangre, las redes de apoyo se movilizan en cuestión de horas. Pero fuera de esos momentos críticos, la cultura de la donación altruista, aquella que se realiza de manera voluntaria, sin saber quién será su beneficiario, aún no se consolida en nuestro país.
De acuerdo con el Centro Nacional de la Transfusión Sanguínea (CNTS), en 2023 del total de las donaciones de sangre en México, apenas el 8 % se realizó de manera voluntaria y altruista, mientras que cerca del 92 % fue por reposición.³
Si bien la donación voluntaria registró un crecimiento, pasando del 5.1 % en 2018 al 8.3 % en 2023,³ el reto sigue siendo enorme: transformar un gesto que hoy es reactivo en un hábito proactivo y recurrente, capaz de mantener reservas suficientes para atender cirugías, accidentes, partos complicados, tratamientos oncológicos y las múltiples condiciones médicas que dependen de los bancos de sangre.
Al comparar a México con otros países, la brecha es evidente. La tasa de donación en México es de 12 donaciones por cada 1,000 habitantes4 , mientras que en los países de ingresos altos es de casi 29 donaciones y en los países de ingresos medianos altos, grupo al que pertenece el país, es de 18.⁵ Incluso a nivel regional tenemos un rezago: la Organización Panamericana de la Salud (OPS) reporta un promedio de 16 donaciones por cada 1,000 habitantes en América Latina y el Caribe.⁶
A esto se suma un dato clave: la sangre tiene una vida útil limitada y requiere una reposición constante. ⁷ Por eso, la donación periódica es lo que sostiene a un sistema de salud verdaderamente seguro.
Recordemos que una sola donación puede beneficiar hasta a tres pacientes distintos, gracias a que la sangre se separa en sus componentes, glóbulos rojos, plaquetas y plasma, cada uno con un destino terapéutico diferente.⁸ Entre ellos, el plasma ocupa un lugar particularmente valioso, pues es la materia prima con la que se elaboran los medicamentos hemoderivados. Muchos de estos productos, como las inmunoglobulinas o los factores de coagulación, son medicamentos esenciales para los que no existe alternativa de síntesis química ni biotecnológica: dependen, por completo, de los donantes de sangre.⁹
Por ello, fortalecer la donación voluntaria y recurrente no solo ayuda a responder a las necesidades inmediatas de los hospitales, también contribuye a la disponibilidad futura de terapias que permiten a muchas personas vivir con mayor salud, independencia y calidad de vida. Si más personas donaran de forma regular, podríamos fortalecer significativamente la capacidad de respuesta del sistema sanitario mexicano.
En este mes del donante, vale la pena recordar que cada donación es el inicio de una cadena de vida, la cual conecta a un voluntario anónimo con un paciente que quizá nunca conocerá, pero cuya vida dependerá de ese gesto. Donar sangre es, además, donar tiempo y, sobre todo, donar esperanza y vida.
Hoy, más que nunca, México necesita más voluntarios dispuestos a convertir la solidaridad en costumbre: a donar no porque alguien cercano lo pida, sino porque, en algún lugar de este país, alguien lo está necesitando.
Referencias
1. Organización Mundial de la Salud, “Día Mundial del Donante de Sangre”, consultado el 23 de junio de 2026, https://www.who.int/es/campaigns/world-blood-donor-day
2. Organización Panamericana de la Salud. “Donantes voluntarios: clave para el acceso equitativo a sangre segura cuando se necesita.” Consultado el 24 de junio de 2026. https://www.paho.org/es/historias/donantes-voluntarios-clave-para-acceso-equitativo-sangre-segura-cuando-se-necesita
3. Secretaría de Salud, Gobierno de México, “En 2023, en México hubo 1.6 millones de donaciones de sangre: Centro Nacional de la Transfusión Sanguínea”, comunicado núm. 226, 11 de junio de 2024, https://www.gob.mx/salud/prensa/274996
4. Universidad Nacional Autónoma de México, UNAM Global. “Solo 1 de cada 12 personas dona sangre de manera altruista.” Consultado el 24 de junio de 2026. https://unamglobal.unam.mx/global_tv/solo-1-de-cada-12-personas-dona-sangre-de-manera-altruista/
5. Organización Mundial de la Salud, “Blood safety and availability”, nota descriptiva, 12 de junio de 2026, https://www.who.int/news-room/fact-sheets/detail/blood-safety-and-availability
6. Organización Panamericana de la Salud, “OPS: Crece la donación voluntaria de sangre en países de América Latina y el Caribe, pero persisten desafíos”, 12 de junio de 2025, https://www.paho.org/es/noticias/12-6-2025-ops-crece-donacion-voluntaria-sangre-paises-america-latina-caribe-pero-persisten
7. Institutos Nacionales de la Salud (NIH), “Done sangre. Salve una vida,” NIH Noticias de Salud, septiembre de 2023, consultado el 24 de junio de 2026, https://salud.nih.gov/recursos-de-salud/nih-noticias-de-salud/done-sangre-salve-una-vida
8. Secretaría de Salud, Gobierno de México, “Una donación de sangre puede salvar hasta tres vidas: Centro Nacional de la Transfusión Sanguínea”, comunicado núm. 230, 13 de junio de 2024, https://www.gob.mx/salud/prensa/230-una-donacion-de-sangre-puede-salvar-hasta-tres-vidas-centro-nacional-de-la-transfusion-sanguinea
9. Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios, “Medicamentos hemoderivados”, 17 de febrero de 2025, https://www.aemps.gob.es/medicamentos-de-uso-humano/medicamentos-biologicos/medicamentos-hemoderivados/
La Dra. Fernanda Bueno es licenciada en Medicina por la Universidad La Salle México. Cuenta con un diplomado en Children Assessment Children Assessment y en Counseling de la Universidad de las Américas, así como uno en Marketing impartido por el Tec de Monterrey y uno en Future Leadership de la University of Miami Herbert Business School. Tiene más de 25 años de experiencia en el sector farmacéutico y actualmente es la directora del área médica de Takeda México.
