Dron médico rompe récord al transportar 84 muestras de sangre

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En los últimos años el uso de vehículos aéreos, mejor conocido como drones, se ha popularizado en varios sectores, desde el uso personal hasta en el área de entretenimiento y seguridad. Ahora esta tecnología se suma también al área médica, con el fin de beneficiar a miles de pacientes alrededor del mundo.

Recientemente investigadores de la Universidad Johns Hopkins han impuesto un nuevo récord de distancia para entregas con drones médicos al lograr transportar muestras de sangre humana 259 kilómetros a través del desierto de Arizona.

Siguiendo las regulaciones de la Asociación Internacional de Transporte Aéreo, las muestras se empacaron y se montaron en un dron. Durante las tres horas que duró el vuelo estuvieron dentro de una cámara con control de temperatura diseñada por el equipo de Amukele para mantenerlas a 24.8 grados centígrados y asegurar que fueran viables para los análisis de laboratorio a su llegada.

La aereonave HQ-40, de Latitude Engineering, fue controlada por un piloto remoto certificado por medio de un radioenlace entre la computadora del dron y la estación en tierra.

En un informe sobre los resultados, publicado en American Journal of Clinical Pathology, los investigadores afirman que este logro se suma a las pruebas ya existentes de que las aeronaves no tripuladas pueden ser un medio eficaz y seguro en el campo de la medicina.

Nuestra expectativa es que, en muchos casos, el transporte con drones será la opción más eficiente, rápida y segura para hacer llegar al laboratorio ciertas muestras biológicas provenientes de sitios rurales o urbanos”, indica Timothy Amukele, profesor adjunto de patología en la Facultad de Medicina de la Universidad Johns Hopkins y autor principal del artículo.

Asimismo en Colombia se realizó la primera importación de ‘fenotipo Bombay‘, un tipo raro de sangre, la cual logró salvar la vida de una bebé de 15 meses. En condiciones normales, una transfusión sanguínea jamás habría requerido una logística tan compleja. Pero este fue un caso particular, pues no se tiene identificado a ningún otro colombiano que tenga el tipo de sangre de la menor.

El cuerpo de la niña no reconoce ningún tipo de sangre conocido. Una transfusión con el tipo equivocado habría provocado daño renal e incluso la muerte. Esta es una historia inédita que nos demuestra que hemos alcanzado unas capacidades impensables hace un par de décadas. Encontrar un donante en un país distinto, obtener los permisos en tiempo récord, trasportar la sangre, conservar la cadena de frío y transfundir de manera oportuna son pasos que requieren una logística compleja. Acá no solo estamos viendo un buen uso de las nuevas tecnologías y del trabajo en red. Estamos viendo cómo la cooperación internacional salva vidas”, explicó María Isabel Bermúdez, coordinadora de la Red Nacional de Bancos de Sangre, del Instituto Nacional de Salud (INS).