Una característica primordial de cualquier virus es su tendencia a la mutación. Por lo mismo es necesario actualizar de manera periódica las vacunas diseñadas contra las enfermedades infecciosas. En el caso de la influenza, cada año se producen nuevas versiones de las inmunizaciones para garantizar su máxima eficacia y prevenir que dejen de mostrar los resultados esperados al momento de ser aplicadas.

Mutaciones que han aparecido

En el caso de la Covid-19 ocurre una situación similar. Desde su aparición a finales de 2019 en China se estima que el SARS-CoV-2 se ha transformado en diversas ocasiones. Una de las primeras mutaciones en darse a conocer fue la D614G. Fue descubierta a mediados de 2020 y se caracteriza por el ácido aspártico al movimiento de la glicocola en la posición 614 del aminoácido de una proteína.

Los primeros casos se identificaron en naciones asiáticas como Filipinas y la India. Todavía no queda claro cómo surgió pero podría haber sido ocasionada por factores ambientales como la radiación ultravioleta o por un error en el proceso de réplica de DNA. En tanto que se indicó que sería más infecciosa que el resto, lo que provocó más casos.

Mientras que de manera más reciente se detectó la variante B117 en el Reino Unido. Su mayor característica es que resulta hasta 70 por ciento más contagiosa. De hecho, se considera que ha sido uno de los factores que ha propiciado un aumento exponencial de casos en la isla. Inclusive hace algunos días se dio a conocer el primer caso de este tipo en nuestro país.

Por su parte, Pfizer dio a conocer que su vacuna protege contra 16 mutaciones distintas de coronavirus, incluidas las dos mencionadas. Aunque no se puede afirmar lo mismo de otras que permanecen en activo alrededor del mundo.

La mutación más peligrosa del mundo

Ahora existe una nueva preocupación raíz de una investigación publicada en CNN. Lo que se menciona es que la mutación E484K, aparecida por primea vez en Sudáfrica y con presencia en otras 12 naciones, sería resistente a las vacunas actuales.

Un trabajo del Centro de Cáncer Fred Hutchinson analizó el plasma de pacientes recuperados de la Covid-19 para ver si sus anticuerpos podían combatir varias mutaciones distintas del virus. Lo que se obtuvo es que la E484K fue la más difícil de enfrentar e inclusive podría ser resistente ante cierto tipo de vacunas.

Aunque tiene su origen en Sudáfrica, otros países en los que ha sido identificada son el Reino Unido, Botswana, Francia, Australia, Alemania, Suiza, Japón, Suecia, Corea del Sur, Finlandia, Irlanda y Países Bajos. Hasta el momento no se han confirmado casos en México ni en el resto de América.