La búsqueda por experimentar el placer del sabor dulce sin asumir los costos metabólicos del azúcar ha transformado profundamente la industria alimentaria moderna. Los edulcorantes bajos o sin calorías surgieron como la gran promesa para combatir las crisis globales de obesidad y diabetes tipo 2. ¿Pero qué dice la evidencia científica más reciente sobre este tema?
Una nueva publicación en la revista Nutrición Hospitalaria presenta las memorias del 1er Foro Científico Latinoamericano sobre edulcorantes bajos en calorías/sin calorías que reúne la experiencia de destacados científicos en torno a un tema central para la salud pública de la región: cómo reducir el consumo excesivo de azúcar.
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Resultados del nuevo análisis de los edulcorantes bajos o sin calorías
El artículo destaca el papel de los edulcorantes bajos en calorías/sin calorías y hace un llamado a fortalecer la investigación regional y las políticas basadas en evidencia.
El Foro, organizado por la Fundación Iberoamericana de Nutrición (FINUT) y la Universidad Marista de Mérida (México), con el apoyo de la Asociación Internacional de Edulcorantes (ISA), reunió a 25 científicos de América Latina y de otros países para revisar la evidencia científica actual e identificar prioridades de investigación para la región.
Los expertos reafirmaron que los edulcorantes bajos en calorías/sin calorías aprobados son seguros dentro de los límites de consumo establecidos y pueden ayudar a reducir la ingesta de azúcar.
Lo anterior es muy importante dado que el consumo de azúcar en América Latina continúa por encima de los niveles recomendados, lo que podría contribuir al aumento de las tasas de obesidad y otras enfermedades no transmisibles.
Beneficios para la salud cardiometabólica
La evidencia revisada en el Foro demostró que sustituir azúcares por estos ingredientes tiene efectos neutros o modestamente beneficiosos sobre el peso corporal y la salud cardiometabólica. Además también puede favorecer el control de peso cuando se utilizan dentro de patrones de alimentación saludable.
La publicación también destaca la importancia de interpretar correctamente la evidencia científica. Las diferencias entre los resultados de los ensayos clínicos y algunos estudios observacionales pueden explicarse en gran medida por las limitaciones metodológicas, incluida la causalidad inversa, es decir, que las personas que ya presentan un mayor riesgo de obesidad, diabetes u otras afecciones de salud pueden tener más probabilidades de elegir productos con edulcorantes bajos en calorías/sin calorías, así como la falta de consideración de factores de confusión relevantes.
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Nuevas políticas de salud pública en Latinoamérica
Es importante destacar que el artículo señala que el consumo de edulcorantes bajos en calorías/sin calorías se mantiene muy por debajo de los niveles de seguridad establecidos; sin embargo, advierten que las políticas dirigidas a estos ingredientes e implementadas sin evaluaciones sólidas de impacto podrían generar consecuencias no deseadas, como desalentar la reformulación de alimentos o desplazar el consumo hacia opciones con mayor contenido de azúcar.
De cara al futuro, los expertos hacen un llamado a aumentar la inversión en investigación de alta calidad y fortalecer el monitoreo de los patrones alimentarios en la región. También enfatizan que las políticas de salud pública deben basarse en el conjunto de evidencia científica disponible para apoyar una toma de decisiones informadas y evitar las consecuencias no deseadas.
