Con base en la Organización Mundial de la Salud (OMS), al menos el 10 por ciento de los medicamentos que se comercializan en el planeta son robados o apócrifos. Además de representar un delito, también se atenta contra la integridad de las personas. Al consumir fármacos ilegales se corre el riesgo de que estén caducados, las dosis sean menores o simplemente no funcionen.

Aumenta el robo de medicamentos en México

En ese tenor, a raíz del inicio de la pandemia de Covid-19 se ha detectado un fenómeno en nuestro país. En fechas recientes se ha incrementado el hurto de medicinas en México. Tan sólo hace unos días te informamos que la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) emitió una alerta sanitaria por robo de un lote de medicamentos.

Ahora se dio a conocer que desde el inicio de la cuarentena se han emitido cinco alertas por robo y falsificación de medicamentos. En total han sido para el tratamiento de diabetes, cáncer, VIH, epilepsia y de uso oftálmico.

Con base en las investigaciones que se han realizado, todos los robos se han realizado durante los trayectos de las fábricas a los puntos de venta. De hecho, Juvenal Becerra, presidente la Unión Nacional de Empresarios de Farmacias (Unefarm), señaló que este delito se ha incrementado 20 por ciento.

El robo dentro de las farmacias se mantiene en las cifras habituales pero lo que nos preocupa es que el delito ahora se presenta en el transporte que se encarga de distribuir las medicinas. En los meses que lleva la contingencia el robo aumentó 20 por ciento y la ruta más vulnerable es la que corre por Puebla, Tlaxcala y Veracruz.

Ahora bien, debido a que gran parte de los mercados y tianguis se encuentran cerrados por la Jornada Nacional de Sana Distancia, ahora la venta ilegal de fármacos se ha enfocado en internet. En específico, a través de redes sociales es donde se ha detectado que ha existido un aumento de esta acción.

Por otra parte, como se ha mencionado en ocasiones anteriores, las principales comorbilidades del Covid-19 son la obesidad, hipertensión y diabetes. Por lo mismo, gran parte de los fármacos que han sido hurtados tienen relación con este tipo de padecimientos.

Al mismo tiempo, se debe señalar que desde el inicio de la pandemia se han perdido más de 550 mil empleos formales en México. La crisis sanitaria tiene relación con la economía y en el caso de quienes padecen alguna enfermedad crónica, deben continuar con sus tratamientos. La solución que encuentran es adquirir medicamentos en el mercado negro a un menor precio, aunque se exponen a muchos riesgos y contribuyen a que continúe este delito.

Por lo pronto, con base en las estimaciones, la comercialización de medicamentos robados o falsificados se traduce en una pérdida anual de 10 mil millones de pesos para la industria farmacéutica. Aunque debido al contexto actual, para el final de este 2020 la cifra podría ser mayor. Y todavía más importante es que la propia salud de los consumidores está en riesgo.