La situación causada por la pandemia en México ha llegado a un punto preocupante. Con base en las cifras oficiales de la Secretaría de Salud (SSa), ya suman un millón 107 mil 071 casos totales y 105 mil 655 decesos. De hecho, durante la última semana se han registrado récords diarios de nuevos contagios, lo que ha llevado a incrementar las medidas de protección. En diversas entidades se ha recurrido a disminuir el horario de operación de diversas actividades para evitar la movilidad de las personas.

Por su parte, la Organización Mundial de la Salud (OMS) también ha expresado su preocupación por lo que sucede en nuestro país. Su director, Tedros Adhanom, declaró que México se tiene que tomar en serio la pandemia porque de lo contrario va a continuar el aumento de casos y decesos.

Médicos ya están agotados

Aunque pese a todo lo que se vive, el sector conformado por los profesionales de la salud ha mostrado una actitud heroica al encontrarse en la primera línea de batalla. Sin importar las circunstancias, en todo momento han mostrado la disposición para atender a los pacientes que requieren de ayuda.

Sumado a lo anterior se debe agregar el elevado riesgo de contagio al que e exponen los médicos, enfermeras y demás trabajadores de la salud que están en contacto directo con los pacientes infectados. Estudios previos han mostrado que inclusive con el uso de Equipos Personales de Protección (EPP) existe la probabilidad de infección.

A su vez, en su momento un reporte de Amnistía Internacional colocó a México como el país del mundo con más médicos fallecidos por Covid-19. Se ha convertido en una actividad de alto riesgo que atenta contra la integridad de los galenos.

Efectos de atender pacientes infectados a diario

Pero además de lo mencionado, los profesionales de la salud que atienden casos Covid-19 también están expuestos a desarrollar algunos problemas por el simple hecho de realizar sus labores. Con base en una nota de La Razón, el 90 por ciento de los médicos y enfermeras mexicanos que a los que se les ha aplicado el tamizaje de salud mental mostraron problemas. Los más recurrentes fueron insomnio, depresión Síndrome de Burnout y estrés postraumática.

Mientras que las molestias no son exclusivamente mentales. A nivel físico, las más recurrentes son palpitaciones aceleradas del corazón, boca seca, sudoración de las manos y cuerpo y falta de aire. Todas las afectaciones se suelen presentar con alta frecuencia entre quienes están en contacto con pacientes infectados.

Además también se menciona que muchos de los trabajadores de hospitales Covid-19 ahora mantienen una relación menos cercana con sus familiares y amigos. En ocasiones es debido a que prefieren arriesgar lo menos posible a sus seres conocidos y por eso evitan en lo posible todo tipo de contactos dentro del hogar. Pero también es ocasionado porque terminan tan agotados de su trabajo que al llegar a su casa lo único que quieren es dormir.

Por lo pronto, si tú trabajas en un hospital Covid-19, ¿qué otras afectaciones has sufrido a nivel físico y mental?