El burnout es oficialmente una enfermedad de trabajo reconocida por la OMS

El síndrome de desgaste ocupacional, o simplemente burnout, es una palabra inglesa que refiere a quemarse, consumirse, reducirse.

Este año finalmente entró en vigor la nueva Clasificación Internacional de Efermedades (CIE-11) de la OMS. En la que se incluye al burnout, por lo que todos los países, entre ellos México, deberán considerarlo como un padecimiento laboral.

México, país con mas burnout del mundo

En la actualización de 2019, el organismo lo introdujo en su listado de Problemas asociados con el empleo o el desempleo y es ahora, en una pandemia que encendió la llama para muchas personas, cuando oportunamente es reconocido.

Según información de El financiero, México era uno de los países con más fatiga por estrés laboral desde antes de la covid-19, pues al menos 75% de las personas trabajadoras sufría esta condición, según el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS). Superaba los nivenes de China (73%) o Estados Unidos (59%).

En este otro escenario pandémico, el personal de salud es uno de los sectores más afectados. En 2016, entre el 25 y 33% de quienes trabajaban en terapia intensiva a nivel global padecía burnout: con la pademia, el 51% reportó agotamiento severo, de acuerdo con la revista británica de mediciana The Lancet. En Estados Unidos, el 13% de las médicas y los médicos han tenido pensamientos suicidas, según el “Informe nacional sobre agotamiento y suicidio de médicos 2021”, elaborado por el sitio de información y formación médica Medscape.

Según la OMS, el Síndrome de desgaste ocupacional es “resultado del estrés crónico en el lugar de trabajo que no se ha manejado con éxito” y aclara que “se refiere específicamente a los fenómenos en el contexto laboral y no debe aplicarse para describir experiencias en otras áreas de la vida”.

El Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) señala que se trata del “agotamiento prolongado de la energía y se caracteriza por la experiencia de cansancio emocional, sentimientos de baja realización personal e insuficiencia, así como despersonalización”.

Los síntomas

En la clasificación de la OMSS el burnout tiene tres dimensiones:

  1.  Sentimientos de falta de energía o agotamiento. Sentirse constantemente con cansancio, incluso al iniciar el día.
  2.  Aumento de la distancia mental con respecto al trabajo o sentimientos negativos o cínicos, también con respecto al trabajo. Es decir, no sentir compromiso con las propias actividades ni con las de las demás personas.
  3.  Sensación de ineficacia y falta de realización.

El IMSS ha puesto a disposición de todas las personas un curso sobre el tema en su plataforma de capacitación CLIMSS, se llama “Identificación del burnout o agotamiento laboral”. En él indica que “la respuesta sintomática es similar a la depresión, produce malestares físicos diversos, así como disminución en la motivación e involucramiento en el trabajo”.

Algunos de los síntomas físicos son:

  • Jaquecas
  • Gastritis
  • Aumento de la presión arterial y mayor incidencia de colon irritable
  • Menor eficacia del sistema inmune
  • Taquicardia
  • Sudoración, emblor corporal, tics nerviosos
  • Obesidad y sobrepeso
  • Pérdida del cabello y aparición de la caspa
  • Menstruación irregular
  • Enfermedades cardiacas
  • Presión de dientes y mandíbula (bruxismo)
  • Manos y pies fríos, tensión muscular
  • Diarrea o estreñimiento
  • Insomnio
  • Tartamudeo
  • Alteraciones de la piel

Y algunos de los síntomas psicológicos son:

  • Dificultad para concentrarse
  • Aumento en los errores
  • Menos capacidad de toma de decisiones
  • Disminución de la memoria
  • Ansiedad, preocupación en exceso, pensamiento catastrófico y lento
  • Cambio en el estilo de vida
  • Propensión a tener accidentes
  • Inquietud, miedo o pánico, preocupación excesiva, irritabilidad
  • Reducción del deseo sexual
  • Disminución de la autoestima y constantes cambios de humor que, si no son tratados a tiempo, pueden ser causa de depresión y desestabilidad emocional.

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