Hablar acerca del futuro de la salud en México es complicado porque el país se encuentra en una encrucijada histórica. Por una parte, la población envejece a un ritmo acelerado y eso aumenta el riesgo de diversas enfermedades, mientras que la irrupción de tecnologías promete transformar la consulta tradicional.
Ante este panorama, el modelo de salud mexicano está obligado a migrar de un esquema eminentemente reactivo hacia un modelo proactivo. El éxito del sistema ya no se mide por el número de camas de terapia intensiva disponibles, sino por la capacidad de evitar que un paciente con prediabetes desarrolle daño microvascular en su comunidad.
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Un análisis acerca del panorama de la salud en México
Con el objetivo de consolidar un ecosistema de salud digital conectado, seguro y centrado en el paciente, se llevó a cabo el OpenHealth Summit 2026: IA y Salud 5.0: Herramientas para acelerar la interoperabilidad. Fue un encuentro que reunió a expertos internacionales y actores clave del sector sanitario para analizar cómo el uso de estándares globales permite que distintos sistemas y plataformas puedan intercambiar y utilizar información de manera segura, eficiente y entendible, aun cuando utilicen diferentes tecnologías.
Alejandro Trejo Rivera, director de Desarrollo de Asociados en GS1 México, enfatizó que la transformación digital del sector salud exige más que infraestructura tecnológica. “Hoy, la Inteligencia Artificial (IA) está acelerando la transformación de la industria de la salud, pero su verdadero potencial requiere la adopción de estándares comunes que permitan, desde el fabricante de medicamentos hasta el paciente, integrar datos y conectar sistemas”.
Además expuso que la adopción de estándares como los códigos de barras y códigos 2D (Datamatrix) de GS1, HL7 FHIR (facilitan el intercambio de datos entre hospitales, laboratorios, farmacias y aseguradoras en tiempo real) y SNOMED CT (codifican de manera universal los registros de las historias clínicas electrónicas), son la base para que exista la interoperabilidad.
“En la práctica, los códigos Datamatrix almacenan más información que un código de barras tradicional —como lote, caducidad y número de serie—, lo que permite automatizar la captura de datos, reducir errores de prescripción, garantizar la correcta administración de medicamentos, evitar duplicidad de estudios, optimizar los inventarios y la logística en hospitales y farmacias, y facilitar la trazabilidad completa en toda la cadena de suministro”, destacó.
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La interoperabilidad en el sector salud
En conjunto, los estándares internacionales de HL7, SNOMED y GS1 son clave para hacer realidad la interoperabilidad en el sector salud. Su implementación no sólo mejora procesos clínicos y operativos, sino la experiencia de las personas, porque hace que su atención médica sea más coordinada, eficiente y segura, sin importar dónde la reciba.
En ese sentido, Víctor Medina, Senior Terminologist & CSRM Lead LATAM de SNOMED International, señaló que el principal objetivo de la interoperabilidad es contribuir a una mejor salud poblacional mediante una estrategia común y articulada entre todos los actores del sistema.
Mientras que Antonio Martínez, Socio Líder de Salud y Ciencias de la Vida en Deloitte S-LATAM, destacó que uno de los mayores retos para avanzar es alinear los incentivos entre todos los actores. “La salud en México no necesita más sistemas, sino un nuevo ADN digital”, afirmó, al señalar que la interoperabilidad debe ir más allá al conectar de forma efectiva a los sectores público y privado mediante una sólida gobernanza de datos y una visión compartida de transformación digital.
Finalmente, afrontar el futuro de la salud en México no implica erradicar la incertidumbre, sino prepararse para gestionarla. El mañana del sector sanitario dependerá de la capacidad colectiva para transformar los datos en diagnósticos tempranos, la tecnología en acceso equitativo y el conocimiento médico en bienestar social.
