El peor enemigo de la gripe, ¿son las llamas?

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Si bien puede parecer una enfermedad relativamente menor, la gripe es todavía un significativo reto para la Organización Mundial de la Salud (OMS). Particularmente en países en vías de desarrollo, niños pequeños y personas mayores son particularmente vulnerables a estas enfermedades, en especial porque la inmunidad de las vacunas tiene un efecto de apenas un año.

Un grupo de investigadores liderados por el Instituto de Investigación Scripps ha comenzado a utilizar anticuerpos artificiales que permiten al sistema inmune superar sus limitaciones en el combate contra la gripe. El estudio, publicado en la revista Science, afirma que se diseñaron estas herramientas basándose la capacidad de defensa contra patógenos virales de las llamas.

Ian Wilson, autor líder del estudio y parte del Instituto, apuntó que los anticuerpos de las llamas, contrario al caso de los seres humanos, tienen un tamaño reducido que les permite atacar a la gripe más profundamente. Esta ventaja les da a los animales la capacidad de atacar con mayor facilidad a los patógenos, sin importar qué tanto puedan mutar para cambiar su estructura externa.

Wilson y su equipo infectaron a un grupo de llamas con diferentes tipos de gripe para que generaran inmunización. Posteriormente se extrajeron muestras de los cuatro anticuerpos más poderosos que se habían encontrado en los animales. Éstos sirvieron como molde e inspiración para la creación de un equivalente sintético diseñado para atacar varias cepas del virus.

Este nuevo anticuerpo fue inyectado en un modelo con ratones, a quienes se les había infectado anteriormente con una dosis mortal de gripe. De acuerdo con el estudio, se eliminaron 59 de 60 cepas del virus; pero la única que quedó intacta fue una que no es capaz de infectar a humanos. A pesar de los resultados, el investigador apuntó que es una terapia en etapa muy temprana.

No solamente se exploró la posibilidad de inyectar estos microorganismos directamente a los pacientes enfermos. Wilson apuntó a la BBC que también exploraron una especie de terapia génica, donde se enviaron instrucciones para la fabricación de los anticuerpos directamente a las células sanas, que empezaron a producirlos en masa. Esta última solución podría ser particularmente efectiva en adultos mayores, cuyos sistemas inmunes están debilitados.