La empatía médica siempre es bien vista por los pacientes porque les demuestra que son personas y no simplemente números de expedientes. El inconveniente es que en la actualidad, con todas las herramientas tecnológicas que existen como la inteligencia artificial (IA), se ha perdido la calidez y la atención humanitaria entre los profesionales de la salud.
De ninguna forma se puede generalizar pero hay un porcentaje considerable de doctores que mantienen una postura fría y alejada con los pacientes. La principal consecuencia es una fricción en la relación dentro del consultorio e incluso puede provocar que las personas prefieran cambiar de médico.
También lee: Las 5 farmacéuticas más buscadas en las plataformas de IA: desde Eli Lilly hasta Johnson & Johnson
Pero antes, ¿qué es la empatía médica?
Un error frecuente es pensar que la empatía médica es simplemente “ser amable” o sentir lástima por el paciente. En realidad consiste en entender su sufrimiento, sus preocupaciones y ponerse en sus zapatos a nivel intelectual.
Se debe comunicar esa comprensión de vuelta al paciente para que se sienta escuchado y validado. También es importante actuar en consecuencia para utilizar ese entendimiento para guiar el tratamiento y el soporte terapéutico.
¿Cómo desarrollar la empatía médica en tiempos de IA?
En la era de la IA, donde el diagnóstico y la recopilación de datos se automatizan a pasos agigantados, la empatía médica ya no es sólo una habilidad, sino un importante diferenciador con respecto a otros colegas. Para su correcto desarrollo te compartimos algunos consejos que puedes aplicar dentro de tu práctica clínica.
OpenEvidence integra EchoNext: primera herramienta con IA que analiza electrocardiogramas
Evita frustrarse por las consultas de “Dr. Google” o “Dr. ChatGPT”
Hoy en día, el paciente llega a la consulta hiperinformado por lo que leyó en modelos de lenguaje o buscadores. Responder con condescendencia destruye el vínculo de inmediato.
En lugar de frustrarte, mejor valida la iniciativa del paciente por buscar información de salud en internet. Puedes usar frases como: “Me da gusto que se involucre en su salud y entiendo por qué esa información le preocupó. Vamos a revisar juntos qué de eso aplica realmente a su caso y qué no”. Esto transforma la consulta en un espacio de colaboración, no de confrontación.
Concentra toda tu información en el paciente durante la consulta
Uno de los mayores destructores de la empatía es el médico que pasa la consulta mirando el expediente clínico electrónico o interactuando con la computadora.
En tu caso, puedes utilizar la IA de reconocimiento de voz o herramientas digitales para que redacten la nota clínica por ti de fondo. Aprovecha ese tiempo liberado para mirar a los ojos al paciente, observar su lenguaje no verbal y escuchar su narrativa sin interrupciones durante los primeros 90 segundos de la consulta.
También lee: La IA puede identificar tumores cerebrales sin la necesidad de pruebas genéticas costosas: Mayo Clinic
Desarrolla la escucha activa transversal
La empatía no es solo sentir lástima, sino comprender la perspectiva del otro. En tiempos de respuestas automáticas e instantáneas, la escucha pausada es un bálsamo para el paciente.
Traduce el algoritmo al contexto humano
La IA puede dar una probabilidad diagnóstica o un porcentaje de éxito de un tratamiento, pero no sabe lo que esa cifra significa para la vida de una persona.
No dejes que el paciente se vaya solo con datos fríos. Si un sistema sugiere un tratamiento con un 80% de efectividad, la empatía radica en preguntar: “¿Qué es lo que más le preocupa de este tratamiento?” o “¿Cómo se alinea esto con lo que usted desea para su día a día?”. La IA da el qué pero tú como médico debes explicar el porqué.
