Pruebas médicas innecesarias se contemplan como un problema grave

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Las pruebas médicas innecesarias son un problema muy grave que persiste en muchas instituciones de salud de todo el mundo, tanto públicas como privadas.

Esta situación es algo que si bien preocupa a una gran cantidad de profesionales de la salud, en la práctica, no todos los médicos saben lo que tienen que hacer para evitarlo.

En España así lo reveló un estudio publicado en la revista Gaceta Sanitaria de la Sociedad Española de Salud Pública y Administración Sanitaria (Sespas). Estas conclusiones fueron dadas a conocer después de aplicar un cuestionario a 192 médicos de hospitales sobre su conocimiento de la iniciativa Compromiso por la Calidad de las Sociedades Científicas, programa creado por el Ministerio de Sanidad español en 2013.

Es un documento que incluye una gran cantidad de recomendaciones sobre evitar exámenes, procedimientos y tratamientos ineficaces, obsoletos o faltos de respaldo científico.

Los resultados del estudio revelaron datos sorprendentes, pues según los investigadores, dos de cada tres médicos españoles no conocían este proyecto del gobierno. “Como consecuencia, una gran cantidad de médicos no saben lo que pueden hacer para evitar exponer al paciente a pruebas innecesarias”, aseguraron los expertos.

Esto es preocupante, pues el 33 por ciento de los médicos encuestados dijeron no saber nada sobre esta iniciativa. En tanto, otro 28 por ciento tenía conocimiento de ella, pero afirmaron conocerla muy poco. Y sólo un 13 por ciento de los médicos sabía de qué trata dicha iniciativa y afirmaron dominar los procedimientos (un 11 por ciento de manera alta y el 2 por ciento restante de forma muy alta).

Médicos desean evitar demandas legales realizando pruebas innecesarias

La principal razón por la que los médicos realizan una gran cantidad de pruebas innecesarias según el estudio, es porque desean evitar litigios o demandas legales derivados de un posible error médico.

Los médicos saben que algunas pruebas son ineficaces, pero aún así el 30 por ciento las realiza por temor a ser demandados. Otro 19 por ciento afirma que pide estas pruebas por rutina, un 2 por ciento reconoce que las solicita para evitar hablar del tema con el paciente. También encontramos que dos de cada diez médicos reconocen que, aunque una prueba complementaria no es necesaria, la piden si el paciente insiste, frente al 27 por ciento que señala que nunca lo hacen.

¿Y tú qué opinas de este tema?, ¿crees que en México ocurra un problema similar?