De cara al Examen Nacional para Aspirantes a Residencias Médicas (ENARM) 2026, una de las mayores incógnitas es si ofrecerá un punto extra en la calificación final. Se trata de una modalidad de reciente creación y que se ha mantenido en las ediciones más recientes. Pero aunque la iniciativa es noble también suele recibir diversas críticas entre los profesionales de la salud.
Todo empezó en el 2020 cuando se otorgó un punto adicional sobre la calificación final a los aspirantes que realizaron su servicio social en zonas de alta marginación. Fue un reconocimiento a su labor; sin embargo, también hay quejas porque se asegura que pone en riesgo la integridad de los jóvenes.
También lee: ENARM 2026: ¿ChatGPT podría aprobar el examen y superar a los médicos humanos?
ENARM, lo bueno y lo malo de otorgar un punto extra
La Comisión Interinstitucional para la Formación de Recursos Humanos para la Salud (CIFRHS) todavía no ha revelado si el ENARM 2026 ofrecerá un punto extra en la calificación final.
De cualquier forma, a continuación te compartimos los principales puntos a favor y en contra de esta iniciativa que enfrenta la justicia distributiva frente a la meritocracia técnica.
Gráfica del día: ¿Cuándo se sabe acerca de la menopausia en Latinoamérica?
Puntos a favor (el enfoque social)
- Incentivo para la cobertura rural: México tiene un déficit crítico de médicos en comunidades remotas. Este punto extra funciona como un “imán” para atraer talento a lugares donde, de otro modo, nadie querría ir.
- Compensación por falta de tiempo de estudio: Quienes están en zonas marginadas suelen enfrentar carencias (falta de internet, guardias pesadas, falta de bibliografía) que los ponen en desventaja frente a quienes hacen el servicio en investigación o en hospitales urbanos con mucho tiempo libre para estudiar. El punto intenta “nivelar el campo de juego”.
- Fomento de la sensibilidad clínica: Un médico que sobrevive un año en la sierra desarrolla habilidades de resolución y empatía que un examen de opción múltiple como el ENARM no siempre mide. Se premia la formación humana y la resiliencia.
También lee: ¿Dónde está el hospital subterráneo más grande del mundo y cuáles son sus características? (VIDEO)
Puntos en contra (el enfoque meritocrático)
- Distorsión de la competencia: En un examen donde las plazas se definen por centésimas de punto, un punto entero es una diferencia abismal. Puede causar que alguien con mejores conocimientos médicos quede fuera frente a alguien que simplemente eligió una plaza específica.
- Opacidad en la asignación: Existe la crítica de que no todas las plazas “C” (de alta marginación) son iguales. Hay zonas peligrosas o remotas que no reciben el puntaje, mientras que otras menos complejas sí lo hacen, generando una percepción de arbitrariedad.
- Solución “parche”: Algunos argumentan que la falta de médicos en zonas rurales debería resolverse con mejores salarios, seguridad y equipo médico, no “comprando” el tiempo de los pasantes con una promesa de ventaja en el ENARM.
- Riesgo académico: Al ser un examen de especialidad, el objetivo es seleccionar a los más aptos técnicamente. El argumento técnico dice que el compromiso social no sustituye el dominio de la fisiopatología necesario para una residencia médica.
Al final, aunque es una buena idea desde la salud pública, también causa polémica desde la competencia académica. Lo más importante es que no hay una postura correcta o incorrecta porque ambos lados tienen razón en sus argumentos.
