ENARM, ¿una prueba necesaria o una barrera contra la superación profesional?

Cada año se registra un aumento de médicos que presentan el ENARM, aunque el número de plazas disponibles es bastante limitado.

853

Por fin llegó una fecha muy esperada para muchos integrantes del gremio de la salud. Se trata de la semana en que se aplicará el Examen Nacional para Aspirantes a Residencias Médicas (ENARM) en su edición 2019. Lo que es cierto es que se trata de, tal vez, la prueba más compleja y complicada que existe en México. Su extensa duración y el elevado índice de jóvenes que son rechazados cada año parecen confirmarlo.

En ese sentido, a la fecha el ENARM genera opiniones divididas. Mientras algunos ven correcta su aplicación para realizar una selección final, otros consideran que limita las ganas de superación de los médicos en México. La realidad es que cada vez existen más aspirantes que se inscriben para la prueba, aunque el número de plazas que se abren no es la óptima.

Aumentan los jóvenes interesados en el ENARM

Para entender de mejor forma el crecimiento exponencial de la prueba, en 2012 se presentaron 25 mil 312 aspirantes y existieron 6 mil 955 lugares disponibles. Para el 2016 la cifra aumentó a 34 mil 874 registros y sólo 7 mil 772 pudieron acceder a una residencia médica. A su vez, en el 2018 se registraron 46 mil 200 jóvenes, pero sólo 9 mil fueron aceptados. Ahora se espera que este 2019 exista una cifra récord de jóvenes inscritos, aunque por desgracia las plazas no tendrán el mismo aumento. El año pasado fueron rechazados ocho de cada 10 médicos que presentaron la prueba.

A su vez, se debe entender que el ENARM surgió debido a que no existen los suficientes lugares disponibles para todos los interesados en una residencia médica. Ante esta situación, una de las obligaciones del gobierno debería ser el abrir más plazas para que un porcentaje mayor de médicos generales pueda obtener una especialidad. Por desgracia eso no se ha visto en los últimos años.

De igual forma, algunos defensores del ENARM señalan que la prueba es muy complicada pero no imposible. Cada año se reportan jóvenes que obtienen calificaciones elevadas y logran continuar con su preparación profesional. Ninguno de ellos cuenta con una inteligencia superior o capacidades diferentes al resto. La diferencia es que son personas que se preparan a lo largo de los meses previos y no se toman el examen a la ligera.

¿Y tú qué opinión tienes acerca del ENARM y su aplicación en México?